CABLES COMBINADOS
El fundador de la web WikiLeaks, Julian Assange, afirmó ayer a un canal televisivo israelí que había tomado “precauciones de seguridad adicionales” tras la publicación de unos 400 mil documentos confidenciales sobre la guerra de Irak.
“No temo por mi vida, pero hemos tenido que tomar precauciones de seguridad adicionales”, declaró Julian Assange, entrevistado por el segundo canal de televisión privado israelí.
Según el canal, la entrevista tuvo lugar “en un centro cultural musulmán situado en el corazón de Londres”. La televisión también indicó que Julian Assange estaba acompañado por guardaespaldas.
El portal de información WikiLeaks publicó el viernes por la noche documentos secretos estadounidenses sobre la guerra en Irak, anunciados como la “filtración más importante de documentos militares confidenciales de la Historia”.
ÁNIMOS CALDEADOS
El subcomandante del Mando Conjunto de las Fuerzas Armadas iraníes, general de brigada Masud Jazayeri, pidió ayer que Estados Unidos sea enjuiciado “como el mayor violador mundial de los derechos humanos”.
En una reacción a la información sobre la guerra de Irak filtrada por la página web WikiLeaks afirmó, asimismo, que el ex presidente norteamericano George W. Bush debería haber sido llevado ante los tribunales.
“Hemos recibido horripilantes noticias e informaciones acerca de las violaciones a los derechos humanos perpetradas por el Gobierno de Estados Unidos y su régimen liberal democrático”, explicó Jazayeri, citado por la televisión estatal PressTV.
“En el pasado, no había opción de actuar contra los incontables casos de violaciones de los derechos humanos de Estados Unidos, pero hoy en día la oportunidad ha llegado, debido al declive del poder de Washington y la aparición de una atmósfera de libertades”, agregó.
“Si Bush (George W.) hubiera sido llevado ante un tribunal por los crímenes de guerra que cometió en Irak, quizá hubiéramos sido testigos de un número menor de (esos) crímenes estadounidenses”, apostilló.
PRESIÓN SOBRE EE.UU.
Gobiernos y organizaciones de defensa de los derechos humanos esperan respuestas sobre las acusaciones contra las tropas de Estados Unidos, sus aliados e iraquíes sobre torturas y apremios revelados por estos documentos clasificados publicados por WikiLeaks.
Los documentos muestran que el ejército norteamericano “no hizo nada” para impedir casos de tortura y abusos sobre civiles cometidos por las fuerzas iraquíes.
El viceprimer ministro británico, Nick Clegg, calificó las alegaciones del sitio como “extraordinariamente serias” y dijo que la gente “querrá escuchar una respuesta”.
“Supongo que la administración estadounidense querrá dar su propia respuesta. No nos corresponde decirles cómo hacerlo”, añadió.
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