El pasado 6 de octubre, la Secretaria de Trabajo de EE.UU., Hilda Solís, anunció la entrega de dos millones de dólares para el inicio del programa Better Work, en la industria textil de Nicaragua. LA PRENSA/M. LARGAESPADA

Zonas francas, sobrevivencia para miles

Tenía 18 años cuando llegó a la zona franca, pero ya era madre soltera con dos pequeños, de uno y dos años de edad.

Son las seis de la mañana. El sol resplandeciente anuncia un nuevo día. Entre pasos presurosos en medio de una multitud, Rosa María Rodríguez se detiene para comprar unas galletas antes de la entrada a su centro de labores; una maquila donde ha permanecido por más de nueve años.

Tenía 18 años cuando llegó a la zona franca, pero ya era madre soltera con dos pequeños, de uno y dos años de edad.

Rosa, habitante de la zona 11 del municipio de Ciudad Sandino, tiene 27 años. El mayor de sus hijos recién acaba de cumplir los 11 años y finalizará la primaria.

Cuando Rosa ingresó a la maquila ganaba un salario de 1,800 córdobas mensuales, ahora recibe poco más de cuatro mil córdobas. Con eso apenas logra cubrir la mitad del valor de la canasta básica que anda arriba de los 8 mil córdobas, pero el empleo es estable y no tiene planes de buscar otro.

Al igual que Rosa, miles de mujeres del municipio de Ciudad Sandino y Mateare, municipios del departamento de Managua, son obreras de las maquilas ubicadas en el parque industrial de Saratoga, ubicado en el kilómetro 13 de la Carretera Nueva a León.

Existen unas 18 empresas bajo el régimen de zona franca ubicadas en ambos municipios. Seis están en operaciones en el parque industrial Saratoga, las restantes 12 están cerradas a raíz de la crisis financiera mundial.

De las que están en funcionamiento, cinco son de la rama textil y confección, y una de la elaboración de zapatos.

Se emplea a unas 3 mil 250 personas, según un informe de la Agencia Oficial de Promoción de Inversiones de Nicaragua (PRONicaragua).

Claudia Brenes, gerente de Recursos Humanos de la empresa de origen coreano Seratex Nicaragua, detalla que el 60 por ciento de los operarios que laboran en la empresa son de Ciudad Sandino, un 30 por ciento de Mateare, y el diez por ciento del municipio de Managua.

Las mujeres son el 60 por ciento de todos los trabajadores.

La cercanía de ubicación de las plantas es una ventaja adicional, porque muchos de los pobladores de Ciudad Sandino que trabajan en Mateare prefieren caminar unos tres kilómetros y ahorrarse unos cuantos córdobas de su salario.

Otros se desplazan en sus bicicletas y hay quienes utilizan las llamadas mototaxis que en cada viaje trasladan a cuatro personas por cinco córdobas cada una.

“Tenemos 11 años de estar en este parque industrial. Hay gente que está con nosotros desde ese tiempo”, refirió Brenes.

Credito: “ Dos de ellas (empresas de zona franca) se espera que inicien operaciones el próximo año y que ofrezcan más de cinco mil nuevos puestos de trabajo” (en el parque industrial Saratoga).     Dean García Foster, director ejecutivo de Anitec.    LA PRENSA/ARCHIVO
MILES QUEDARON SIN EMPLEO CON Cierre de fábricas

Según Raymundo Flores, ex alcalde de Ciudad Sandino y actual asesor económico de la comuna, en el año 2008 al menos unas 6 mil personas de ese municipio laboraban en las maquilas del parque industrial Saratoga.

Sin embargo, la crisis financiera internacional del 2008 y 2009 afecto las operaciones de las fábricas de ese parque industrial, cuyo mercado principal ha sido Estados Unidos.

Unas cinco mil personas quedaron en el desempleo con el cierre de las fábricas.

“Estuvimos trabajando solos. Gracias a Dios se han abierto nuevas empresas porque era bien triste ver que no había empleos”, dijo Brenes, de Seratex Nicaragua.

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  • Hace pocos meses, en el parque industrial Saratoga, ubicado en el kilómetro 13 Carretera Nueva a León, reabrieron operaciones tres fábricas y se instalaron dos nuevas empresas. Actualmente operan seis, incluyendo Seratex Nicaragua, que sobrevivió a la crisis.
Actualmente otras cuatro fábricas están en construcción y podrían generar más de 10 mil empleos en los próximos tres años.

En Seratex Nicaragua trabajan 810 personas. Según Carla Brenes, gerente de Recursos Humanos, para noviembre esperan tener mil 200 operarios en planilla.

Se estima que mil personas llegan por semana a solicitar empleo a las empresas en Saratoga.

“La demanda de nuevos ingresos es mucha. Sin embargo se prioriza a gente con experiencia. Es decir, aquéllas que ya han trabajado en las maquilas”, agregó.

Nicaragua fue seleccionada como el primero en Latinoamérica para impulsar el Programa Better Work, que pretende fortalecer las condiciones laborales de las empresas en zona franca e incrementar la competitividad de las cadenas de suministro mundiales.

Better Work es promovido por la Secretaría del Trabajo de Estados Unidos, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y Corporación Financiera Internacional (CFI) del Banco Mundial.

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En el año 2007 se estableció la empresa norteamericana Cone Denim en la zona urbana del municipio, que según el ex alcalde Flores generó más de dos mil puestos de trabajo, que luego se perdieron cuando la fábrica cerró en el 2009.

“Fue un impacto positivo en el período pasado porque en la construcción de la nave hubo participación de las empresas y trabajadores de Ciudad Sandino. Ayudó mucho a la economía”, aseguró.

Pero desde que cerró Cone Denim no ha logrado reabrir.

Según informe de PRONicaragua las operaciones de esta empresa fueron afectadas por la crisis financiera internacional que causó una retracción de los mercados internacionales y una disminución de la demanda, reduciendo las órdenes de compra que recibía.

Pero según la agencia la empresa ha estado en constante contacto con la Comisión Nacional de Zonas Francas (CNZF) y PRONicaragua para evaluar las posibilidades de reanudar sus operaciones.

El ex alcalde Flores lo confirmó. “Nos han visitado (unos inversionistas) en la actualidad porque hay proyectos de reabrirla. No sabemos cuándo, pero parece que el panorama internacional está cambiando favorablemente”, dijo.

EMPLEO Y COMERCIO

Dean García Foster, director ejecutivo de la Asociación Nicaragüense de la Industria Textil y de Confección (Anitec), reconoció que la ubicación de los parques industriales en la zona potencializa el sector, cuyas características geográficas y demográficas permiten el desarrollo de doble vía.

“Se trata de aprovechar esa zona donde hay bastante mano de obra y joven. Primero, es un segmento de alto índice poblacional; segundo, hay una ruta hacia los puertos Corinto y Guasaule”, afirma.

Asimismo valora positivamente el impacto económico que generan las maquilas en la zona. “Creemos que ha servido como una opción, que de no existir toda esa gente no tendría trabajo. Sólo Seratex mueve una planilla de 100 mil dólares semanales”, detalla García Foster.

Pero además propicia un movimiento económico en los municipios estimado en 5 millones 200 mil dólares entre “la gente que se transporta en los buses, consume en las pulperías y supermercados”.

No obstante, también existe otro porcentaje de la población de Ciudad Sandino que se dedica al comercio en las afueras de las maquilas, como su principal medio de vida.

Enni del Rosario Flores Martínez, hace seis años que abrió su cafetín improvisado en los alrededores del parque industrial donde ofrece refrescos, café y golosinas a los obreros que empiezan la jornada laboral desde las seis de la mañana.

“Aquí paso todo el día. Los clientes pueden comprar a la entrada y a la salida, porque al mediodía comen adentro. Los días de pago traigo otras cosas a vender como ropa”, relató la comerciante.

Carolina Huete es otra vendedora que desde la zona cinco de Ciudad Sandino se traslada en una mototaxi, junto a su hija de 16 años, para ubicarse en las afueras de las fábricas para ofertar sus reposterías y café.

“Antes no tenía trabajo, pero hace cinco años que vengo aquí y me gano la vida vendiendo panes, frescos y café”, dijo la señora.

La presencia de estas empresas genera un importante movimiento del comercio local, según la gerente de personal de Seratex Nicaragua. “Los días de pago se ven venir comerciantes, vendedores de todo tipo, además de la gente que vende en los comedores. Todo eso es una cadena”, dijo.

Dentro de las plantas también se genera otros tipos de empleos. En cada una hay en promedio dos comedores que emplean a unas 50 personas, que representan unos 300 habitantes de Ciudad Sandino que son subcontratados en las fábricas.

“Hay gente que no tenía un medio de subsistencia, tal vez no el que quisiéramos, pero hoy ya lo tienen en la especie de mercaditos, que instalan en las afueras de las maquilas”, dijo el director ejecutivo de Anitec.

Pero además, también se abre oportunidad de empleo para los conductores de mototaxis que realizan traslado de personal.

“Transportistas ya están viniendo a pedir permisos para operar y trasladar pasajeros de las zonas francas que están abriendo operaciones”, dijo Flores, de la Alcaldía de Ciudad Sandino.

Aunque es una importante fuente de empleo, las fábricas de zona franca aún no cubren la demanda de Ciudad Sandino, donde su  población supera los 90 mil habitantes. LA PRENSA/M. LARGAESPADA
SALARIOS Y CONDICIONES LABORALES

“El salario promedio de una empresa de manufactura anda entre un mínimo de 3 mil 500 córdobas, y un máximo de 5 mil córdobas. El operario que es muy eficiente y productivo puedan rondar un salario de 6 y 7 mil córdobas”, afirmó García Foster, de Anitec.

“Hay una política de incentivo por producción. Se pone una meta, el que cumple la meta o la sobrepasa gana más”, dijo por su parte Claudia Brenes, de Seratex.

A inicios de 2010 el sector empresarial, el Gobierno y los sindicatos establecieron un acuerdo de incrementos salariales para los trabajadores del régimen de zona franca, que se ajustarán 8 por ciento en el 2011, un 9 por ciento en el 2012 y un 10 por ciento en el 2013.

Martha Gómez Jarquín, operaria de una de las empresas, dice que aunque su salario, de 3,500 córdobas al mes no es suficiente para solventar las necesidades básicas de su hogar, al menos no vive en el desempleo y puede aportar a la economía de su familia de seis miembros.

“Paso todo el día trabajando, pero al menos tengo garantizado mi pago quincenal. Si no estuviera aquí no tendría eso. Seguro estaría en más zozobra en mi casa”, refirió Gómez Jarquín.

Aunque las zonas francas en Nicaragua han sido señaladas de lugares donde no se garantizan los derechos humanos, la gerente de Recursos Humanos de Seratex afirma que han sido estigmatizadas.

“Se ha creado una mala imagen que han creado unos cuántos. Aquí los trabajadores gozan de sus prestaciones sociales y reciben un trato digno”, afirma.

Pero reconoció que es cierto que realizan revisiones corporales a los trabajadores a la entrada y salida de las fábricas, las justifica en que son necesarias ante los robos que con frecuencia surgen.

“Realmente son muy incómodas sobre todo para las mujeres las revisiones. Pero hace poco tuvimos un caso de una persona que se llevaba una prenda (de vestir) oculta en la gorra. ¿Quién se va a imaginar eso? Así se dan las pautas para realizar el control”, dijo Brenes.

PRONicaragua respalda a las empresas al afirmar en su informe que “los empleados de zona franca gozan de excelentes condiciones laborales, beneficios sociales y comisariatos, seguridad social, capacitaciones, oportunidades de crecimiento profesional y estabilidad laboral”.

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