AFGANISTÁN/AFP
Cuatro kamikazes talibanes vestidos con uniformes de policía y burkas atacaron ayer la representación de la ONU en Herat, al oeste de Afganistán, hiriendo a tres guardias, según un portavoz de Naciones Unidas en esta localidad afgana y la policía local.
Según el número dos de la policía de Herat, Delawar Shah Delawar, cuatro kamikazes que vestían uniformes policiales y burkas —vestido tradicional de las mujeres afganas que cubre de la cabeza a los pies— atacaron la oficina de la ONU, situada en la carretera que lleva al aeropuerto.
“En total, cuatro atacantes resultaron muertos. Un primero lanzó su vehículo atestado de explosivos contra la puerta de entrada, mientras un segundo fue abatido en el exterior de la oficina. Otros dos resultaron muertos en el interior” de la delegación de la ONU, afirmó.
Ningún policía o empleado de la ONU resultó herido. Sin embargo, tres guardas que trabajaban para Naciones Unidas fueron heridos, afirmó el ministerio de Interior en un comunicado.
Henri Burgard, un portavoz de la ONU en Herat, que se encontraba en la ciudad aunque no en la oficina atacada en el momento de los hechos, confirmó el ataque y dijo que no había ni muertos ni heridos. “Nuestros empleados se encuentran en el búnker”, declaró.
Según el portavoz, una veintena de personas, empleados internacionales, choferes y guardas, se encontraban en la oficina en el momento del ataque.
Un periodista de la AFP en Herat oyó una explosión y disparos de armas ligeras, y pudo ver la puerta de la oficina destrozada y los restos de un coche en el lugar.
Un portavoz de los talibanes, Yusuf Ahmadi, reivindicó a la AFP el ataque y afirmó que en él habían muerto empleados de la ONU. Los talibanes acostumbran a exagerar su balance cuando reivindican una operación.
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