Por Josué Bravo
CORRESPONSAL / COSTA RICA
El contingente de policías equipados con ametralladoras que Costa Rica despachó a la frontera con Nicaragua, no encontró a ningún militar nicaragüense en la margen sur del río San Juan, tal y como lo había denunciado un finquero costarricense.
“No encontramos presencia de efectivos del ejército nicaragüense en el suelo nacional, ni lugareños que denunciaran irregularidades”, declaró anoche el Ministro de Seguridad Pública, José María Tijerino.
Desde la madrugada del viernes, el Ministerio de Seguridad desplazó a la zona fronteriza unos 70 oficiales que portaban fusiles M-16 y ametralladoras M-60, con el objetivo de “resguardar la soberanía” y verificar en sitio las denuncias de supuesta invasión nicaragüense a territorio tica. La supuesta presencia de militares nicaragüenses fue uno de los motivos que provocaron el inusual desplazamiento, así como probables daños ambientales a suelo costarricense.
Tras el primer día de inspección, en el que participó un fiscal del Ministerio Público, funcionarios ambientales y de cancillería; Tijerino determinó que no se encontraron oficiales del Ejército de Nicaragua y aclaró que la situación en esa zona “actualmente la situación es de normalidad”.
Tijerino sí asegura que hay daños ambientales un humedal de unos 2,500 metros cuadrados; pues se observó desechos que probablemente son parte del dragado del San Juan, tala de árboles y señas de que tubería de la draga habría estado en suelo costarricense.
Ahora el conflicto que alarmó más a Costa Rica que a Nicaragua y reavivó algunos sentimientos xenófobos; da un giro hacia lo legal porque la fiscalía costarricense planteará una denuncia penal en tribunales locales por daños a su medio ambiente.
Se desconoce contra quién será la denuncia, mientras que en el plano diplomático la cancillería costarricense espera respuesta de una carta de protesta enviada a Managua.
También el finquero Marco Reyes, dueño de Finca Aragón, asegura que presentará una denuncia penal por daños a la propiedad contra Edén Pastora, responsable del dragado en el río nicaragüense.