El balance nutricional es cosa de vida o muerte

Geiner Enrique Bonilla R.

Francisco Martínez Guillén, asesor técnico de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). LA PRENSA/M. LORÍO

En Nicaragua cerca del 60 por ciento de las mujeres entre los 15 y 49 años, es decir en las edades fértiles, tienen sobrepeso o bien obesidad, lo que significa un serio riesgo al momento de quedar embarazadas, porque están más propensas a tener problemas de alta presión.

Por otro lado las mujeres obesas son más propensas a la diabetes y esto complica aún más el embarazo y, desafortunadamente, tienen muchas más posibilidades de desarrollar un niño prediabético.

Al menos así lo indicó el doctor Francisco Martínez Guillén, asesor técnico de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), tras señalar que para abordar el problema de desnutrición en los infantes es necesario vigilar el estado de la madre, incluso antes de que quede embarazada.

“El tema de la nutrición determina la salud de la mujer embarazada, pero también la del niño. Por eso hay que empezar a valorarla desde antes del embarazo”, señaló Martínez.

Explicó que para que un bebé nazca en óptimas condiciones debe tener un peso entre los 3,500 y los 4,250 gramos.

Para lograrlo la mujer bebe poner especial énfasis en su alimentación, pues si durante el embarazo tiene problemas de desnutrición, o por el contrario problemas de sobrepeso, tiene altas posibilidades de tener un parto prematuro.

EL AUMENTO IDEAL

Si una mujer tiene un nivel de masa corporal normal, debe aumentar entre 25 y 28 libras en el embarazo, a razón de una libra por semana a partir del segundo trimestre de gestación.

Pero si está desnutrida, deberá aumentar a razón de 1.3 libras por semana. Pero si tiene problemas de obesidad, el aumento semanal de peso no debe superar la media libra.

Y es que el tema de la desnutrición infantil es prioridad dentro de la agenda del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), ya que según el doctor Rafael Amador, especialista en salud y nutrición del organismo, Nicaragua presenta un índice de desnutrición de 21 por ciento, una cifra bastante pareja con el resto de países de la región, a excepción de Guatemala, donde es más elevada.

No obstante, datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), divulgados hace varios días, indican que los niveles de desnutrición en Nicaragua rondarían el 19 por ciento de la población, luego de estar en torno al 20 por ciento.

Amador destacó que el asunto de la desnutrición crónica tiene mucho que ver con las disparidades sociales.

Aunque señaló que en Nicaragua se han reducido los índices de desnutrición, éstos no han sido parejos en todo el territorio nacional.

“En Managua la desnutrición anda por los 10.7 por ciento, pero en lugares como la RAAN y la RAAS andan casi en 40 por ciento”, ejemplificó.

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