Rumbo a los 33 años de edad y con tres derrotas en sus últimas cuatro peleas, el dos veces campeón mundial Luis Pérez no se siente un boxeador acabado.
- El ex campeón Luis Pérez, de 32 años, llegará a este combate con el filipino A.J. Banal (21) con un todavía respetable récord de 26-4, con 17 nocauts.
Pero desde entonces, Banal tiene una racha de cinco triunfos, ante rivales de regular nivel como los mexicanos Cecilio Santos y José Ángel Beranza.
Pérez y su equipo de trabajo emprenderán un largo viaje a Filipinas hoy, viajando vía El Salvador, Panamá, Holanda hasta Filipinas.
Pérez y Banal encabezarán una importante cartelera, en la que el filipino Mark Jason Melligen chocará con el mexicano Bladimir Hernández en welter, y el también filipino Jason Pagara irá con el tailandés Sapapetch Sor Sakaorat, en ligero.
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Más bien derrocha optimismo y mucha seguridad, con miras a su próxima presentación ante el filipino A.J. Banal, programada para el 30 de este mes en la ciudad de Cebú, Filipinas, adonde Pérez viajará hoy con su entrenador Reynaldo Mendoza y su apoderado Mario García.
“Gracias a Dios he realizado una buena preparación para esta pelea con Banal. Desde septiembre estoy guanteando con buenos boxeadores zurdos como Álvaro Pérez, que me han exigido al máximo. Me he acoplado a la guardia zurda y siento que será una pelea interesante”, explicó.
“Banal es un peleador fuerte, está tercero en el ranking y será una buena oportunidad para vencerlo. La pelea ha sido pactada en las 120 libras y haré todo lo posible para viajar en el peso y regresar con una victoria”, reiteró.
Pérez ha sido campeón supermosca y gallo de la Federación Internacional de Boxeo (FIB), pero perdió esta última corona hace tres años ante el ghanés Joseph Agbeko, cayendo luego ante el panameño Ricardo Córdoba, con el título supergallo interino de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) en juego.
Luis, sin embargo, siente que aún puede conquistar una tercera corona, para igualar los tres cinturones que ganó Alexis Argüello, quien ocupa la cúspide del boxeo nicaragüense, destacando como el número uno sin ningún peligro en el horizonte.
“Sé que esta pelea con Benal es a 10 asaltos, pero he trabajado duro en el gimnasio, en el saco y los sparrings. No tengo excusas si pierdo, porque mi preparación ha sido de lo mejor”, reiteró Pérez.
Y es que esta pelea con Banal en un inicio estaba programada semanas atrás, en Dubai, Emiratos Árabes.
Por esa razón, se reprogramó el combate para Filipinas, un terreno no neutral en vista que Banal tendrá el apoyo de su público. Pero esta posposición le ayudó a Pérez a adquirir mejores condiciones físicas, lo que espera demostrar en el ring.
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