Washington Post llama hipócritas a países de la región

El Washington Post acusó de hipócritas a los países de la región latinoamericana que rápidamente condenaron el derrocamiento de Manuel Zelaya en Honduras pero guardan silencio sobre las “violaciones de la Constitución” perpetradas por el presidente Daniel Ortega en Nicaragua.

El Washington Post acusó de hipócritas a los países de la región latinoamericana que rápidamente condenaron el derrocamiento de Manuel Zelaya en Honduras pero guardan silencio sobre las “violaciones de la Constitución” perpetradas por el presidente Daniel Ortega en Nicaragua.

En el mismo artículo también señalan a la Organización de Estados Americanos (OEA) de haber sido “hipervigilante” para defender la democracia en el caso de Honduras, pero en Nicaragua “cuando el presidente Daniel Ortega, quien al igual que Zelaya es un populista de izquierda, ha usado decretos tajantemente ilegales, manipulaciones del sistema judicial y turbas violentas para allanar el camino a su reelección, José Miguel Insulza, secretario general de la OEA, ha guardado silencio”, destaca el prestigioso diario.

“Insulza no tuvo nada que decir cuando la misma semana de los hechos en Ecuador una autoproclamada Corte Suprema de Nicaragua, integrada totalmente por sandinistas, ordenó a la autoridad electoral aceptar a Ortega como candidato”, dice el Washington Post.

A criterio de José Luis Velázquez, ex embajador de Nicaragua ante la OEA, en América Latina empezó un golpe de Estado previo, cuando se inició el llamado socialismo del siglo XXI y en la OEA empezó con la llegada de Insulza a la secretaría general, ya que es un representante de la izquierda en América Latina.

“INSULZA CASTRÓ A LA OEA”

“Cuando toma la secretaría general, empieza a castrar a la OEA en términos de la defensa de la democracia, porque Insulza juega a los nuevos regímenes de izquierda que están surgiendo en el continente y saca a todos los miembros comprometidos con la democracia y los sustituye con gente de izquierda”, señala Velázquez.

El ex embajador señala que Insulza ha plegado a la OEA y ha castrado a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. “Quedamos indefensos porque el primer golpe de Estado fue el de la OEA, entonces ha quedado silenciada y pintada en la pared, no interviene, sólo en términos de cuando se tiene que atacar golpes que se dicen entre comillas de derecha, pero cuando se trata de violaciones a la Constitución constante y fraudes electorales se queda callado”, afirma Velázquez.

GENUINA PREOCUPACIÓN

Por su parte, el ex embajador Mauricio Díaz manifestó que el artículo del Washington Post representa una genuina preocupación, ya que los gobiernos del populismo de izquierda alineados al proyecto Alba hacen lo que quieren.

“El secretario general de la OEA sale a la defensa de ellos cuando están en peligro, pero es impasible cuando debería defender al democracia en Nicaragua. Se rasgan las vestiduras con el caso de Honduras y Ecuador, pero no hay ninguna preocupación efectiva en el caso de Nicaragua, deja hacer y deja pasar”, manifestó Díaz.

El diario estadounidense reconoce que el gobierno de Barack Obama ha denunciado las manipulaciones de Ortega, pero se pregunta por qué los “campeones de la democracia en Honduras”, como el brasileño Luis Inácio Lula Da Silva o la argentina Cristina Fernández de Kirchner, han guardado silencio.

“Ello invita a preguntar si era realmente la democracia lo que estaban defendiendo en Honduras”, dice el prestigioso diario.

NO HAT QUIEN DEFIENDA LA DEMOCRACIA

Según Díaz, la OEA ha perdido de vista el mandato fundamental contenido en la Carta constitutiva de la OEA y en la Carta Democrática Interamericana, como es la defensa de los sistemas democráticos que pasan por la defensa de la separación y equilibrio de los poderes y la realización de elecciones libres y periódicas con base en el sufragio universal, libre directo y secreto.

“Lo que ha pasado es que pareciera que el secretario general de la OEA no quiere asumir la función fundamental que le corresponde, como es aplicar el artículo 20 de la Carta Democrática Interamericana, que le faculta a intervenir en los Estados donde la democracia está en peligro”, señala Díaz.

El primer párrafo del artículo 20 de la Carta Democrática Interamericana indica: “En caso de que en un Estado Miembro se produzca una alteración del orden constitucional que afecte gravemente su orden democrático, cualquier Estado Miembro o el Secretario General podrán solicitar la convocatoria inmediata del Consejo Permanente para realizar una apreciación colectiva de la situación y adoptar las decisiones que estime conveniente”.

Sin embargo, a finales de abril del 2010 los partidos de oposición enviaron una carta al secretario general de la OEA, instándolo a convocar de inmediato el Consejo Permanente de organismo continental para “realizar una apreciación colectiva de la situación” en Nicaragua “y tomar las acciones necesarias para salvar la democracia representativa”.

En junio del mismo año Insulza le dijo a una delegación de Nicaragua que lo abordó en la Asamblea General de la OEA realizada en Perú, que a menos que se produzca “una ruptura total del orden democrático”, no existe ningún mecanismo para aplicar la Carta Democrática, “sin la autorización y el beneplácito del Gobierno”.

Díaz señala que en Nicaragua lo que hemos vivido es un proceso de desmantelamiento sistemático de carácter estratégico de parte del Frente Sandinista, que ha venido “aplicando en Nicaragua una especie de golpe de Estado de baja intensidad”.

Lo más grave para Díaz es que el organismo que fue creado para la defensa de la democracia pareciera estar “castrado” para actuar en países en donde abundan las denuncias.

Política Centroamérica OEA Países Washington Post archivo

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí