SAN JOSÉ/AFP
El Gobierno de Costa Rica reconoció ayer el derecho soberano de Nicaragua a realizar trabajos de dragado en el río San Juan, aunque dijo que espera que las obras no tengan impacto ambiental en el territorio de Costa Rica.
“Nicaragua tiene soberanía sobre el río San Juan, le asiste todo el derecho de hacer esas obras de dragado y de construir una represa, pero esto no implica que no podamos tener la información necesaria para asegurarnos que no haya problemas de tipo ambiental”, afirmó en conferencia de prensa el ministro de la Presidencia, Marcos Vargas.
“Con el nivel de relaciones cordiales que tenemos con Nicaragua en este momento, estoy seguro que no habrá ningún problema en obtener la información que solicitamos”, agregó el funcionario.
El Gobierno de Nicaragua inició el lunes el dragado en un tramo del cauce del río San Juan, sobre el cual ejerce “dominio y sumo imperio”.
Las autoridades de Managua han aclarado que el objetivo de estos trabajos es eliminar el sedimento que se ha acumulado en el río, dificultando la navegación.
Inicialmente, Costa Rica se opuso a esta labor argumentando que tendría un impacto muy fuerte en fuentes hídricas en su territorio, e incluso la Cancillería envió una nota pidiendo a las autoridades nicaragüenses que suspendieran las obras hasta que haya un estudio de impacto ambiental.
Posteriormente suavizó la posición y sólo ha insistido en que Nicaragua informe sobre el desarrollo de los trabajos.
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, dijo el lunes: “Estamos dando por iniciado formalmente en este día histórico (…) el proceso de dragado (del río San Juan). Ese río que estábamos perdiendo y que hoy estamos recuperando“.
El río San Juan, de 200 km de longitud, nace en el lago Cocibolca en el sur de Nicaragua y desemboca en el mar Caribe, bordeando en su trayectoria parte de la frontera nicaragüense con Costa Rica.
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