El túnel más largo
Decenas de ingenieros suizos atravesaron ayer el último tramo rocoso para completar la perforación del túnel más largo del mundo (57 kilómetros), suscitando regocijo entre los trabajadores, los dueños de la obra y la población en general, por la conclusión de un proyecto costoso y técnicamente complicado, concebido hace 60 años, y que a partir de 2017, cuando esté finalmente listo, permitirá el paso de trenes de carga y de pasajeros por debajo de los Alpes a velocidades de hasta 250 kilómetros por hora entre Alemania e Italia. El túnel reemplazará al hasta ayer más largo del mundo, el Seikán, en Japón, con 54 kilómetros de largo.