El misionero católico Alberto Boschi se presentó ayer a la Corte Suprema de Justicia (CSJ) para pedir que le devuelvan la nacionalidad nicaragüense, de la cual fue despojado el 23 de junio de este año por decisión del gobierno de Daniel Ortega.
El abogado de Boschi, Alberto Novoa, dijo que el Tribunal de Apelaciones de Managua (TAM) les notificó el pasado 11 de octubre que no daba lugar a la suspensión del acto, es decir que lo deja en la misma situación legal, pero admite el recurso de amparo contra el presidente de la República y lo pasa a la CSJ como última instancia.
“Hemos cubierto todo el recorrido que la Ley manda, ahora sólo queda esperar que la Corte resuelva, porque el TAM dice que es de fondo y no de forma, pero ellos perfectamente podían haber mandado a suspender el acto, suficientes argumentos había”, explicó el jurista.
Novoa, quien fue procurador de justicia, dijo que con la decisión del TAM, Boschi corre el peligro de que en cualquier momento le pueden cancelar su estadía en Nicaragua porque no mandaron a suspender la orden del Ministerio de Gobernación.
“Mientras recurra a las instancias no ha perdido su estatus de nicaragüense, tiene que ir hasta la última instancia, que demuestre la CSJ que había causa para suspenderle la personalidad”, expresó Novoa.
La Corte tendría 60 días para pronunciarse, sin embargo Novoa considera que como hay miles de recursos de amparo, desde hace 10 ó 12 años, no saben con qué premura van a tratar el caso.
Boschi dijo que por ahora no ha recibido ninguna amenaza o presión para que deje el país. “Lo que han estado haciendo algunos fanáticos es tratar de desprestigiarme en facebook (red social en internet), donde me han llamado misionero del diablo, misionero de ladrones y hasta dicen que participo en proyectos genocidas”, denunció.
El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), que ha estado acompañando a Boschi, está haciendo un análisis del caso para mandarlo a la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
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