De trece impactos de bala en todo su cuerpo falleció frente a su casa de habitación el joven Freddy Alberto Zamora Martínez, de 26 años.
Los hechos ocurrieron en el barrio Hilario Sánchez, en Managua, la noche del pasado miércoles cuando el ahora occiso se dirigía hacia una pulpería cercana a su casa.
Según testigos, en las afueras del negocio se encontraban varios sujetos esperando a su víctima.
De acuerdo con estos testigos, luego de los primeros impactos, el cuerpo ya sin vida del joven fue arrastrado a una cuadra de su hogar para ser ultimado a balazos.
Los familiares de la víctima y personas que vieron los hechos dieron a conocer que los responsables de la muerte de Freddy fueron los pandilleros del barrio Las Torres.
SERIA ADVERTENCIA
María Martínez Ruiz, madre del ahora fallecido, dio a conocer que a eso de las 10 de la mañana del miércoles los pandilleros llegaron a apedrear su casa, sólo porque ella le puso queja a los familiares de los delincuentes sobre sus múltiples fechorías en el barrio.

“Lo que queremos es que se haga justicia, porque con esos delincuentes no se puede vivir. Tenemos miedo a que acaben hasta con los niños inocentes”, mencionó Ruiz.
Freddy dejó en la orfandad a dos pequeños de 6 y 8 años, los que se sentían aún nerviosos después de lo ocurrido.
La Policía del Distrito Cuatro continuará con las investigaciones para dar con el paradero de los autores directos del crimen.
Habitantes del barrio Hilario Sánchez piden a las autoridades policiales un resguardo para ese sector y que capturen a los pandilleros que ya no se aguantan en las calles. En ese barrio es la tercera persona que pierde la vida a manos de esos sujetos este año.
ESPIRAL PELIGROSA
Este crimen preocupa a muchas familias, pues se produjo a pocas horas que 3 sujetos a bordo de un vehículo color negro “repartieron balas” en uno de los callejones del barrio Jorge Dimitrov.
Durante la balacera resultó herida Marisol de Jesús Martínez Calero, de 38 años, quien recibió dos balazos en la espalda.
La joven —según testigos y familiares— se encontraba en el interior de su vivienda.
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