Después de rematar a los Rays de Tampa, los Rangers de Texas vaciaron todo el champán posible, con la certeza de que estaban lavando toda la frustración que les ha tocado vivir a lo largo de 39 años.
Los Yanquis, en cambio, fueron más recatados. Su celebración fue menos agitada y sólo se limitaron a decir que les faltaban varios pasos para alcanzar la meta que se han trazado este año.
Las reacciones son naturales. Los Yanquis están en su ocasión 49 en una serie de postemporada. Texas en su cuarta. Pero la más especial. Es la primera vez que logran avanzar a la segunda ronda.
Pero esa historia, tan desigual, será sólo una referencia a partir de mañana, cuando ambas tropas se midan en el Ranger Ballpark, en el inicio de la Serie de Campeonato de la Liga Americana.
Los Rangers, que frecuentemente disponen de mucha pólvora, pero carecen de pitcheo, han juntado ahora, una tropa balanceada que llega a la cita con mucha hambre y en su punto más alto.
Haber extraído de Seattle al zurdo Cliff Lee, ha sido su mejor movida. Más allá de su escaso aporte (récord de 4-6) en la temporada, Lee ha significado agregar un líder a su staff, que muestra su ascendencia en la postemporada.
Antes, habían incorporado a Vladimir Guerrero, cuyo extenso historial de éxitos, le dio a los artilleros un veterano muy respetado y dispuesto a cargar con el equipo, mientras a los demás se les disminuía el peso. Josh Hamilton tuvo más comodidad ahora.
Así que el fundamento del equipo sigue siendo el bateo. Elvis Andrus, junto a Ian Kinsler, han aportado la energía necesaria desde la punta del line up, mientras Michael Young, Guerrero y Hamilton proporcionan el poder desde la parte central.
Pero el esfuerzo del ataque es ahora mejor protegido por el grupo de tiradores que son liderados por Lee, junto a C. J. Wilson, Tomy Hunter y Colby Lewis, más Neftaly Feliz, al frente de un revitalizado bullpen, dando un balance global al club.
No será una serie fácil para los Rangers. Van frente al más exitoso equipo en la historia del beisbol. Pero Texas tampoco será cómodo para los Yanquis, quienes tienen enfrente, a un equipo bien agrupado, talentoso y con deseos de sacudirse la mediocridad que siempre ha acarreado.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 B