Por Josué Bravo
CORRESPONSAL/COSTA RICA
Ante las dudas diputados costarricenses de la Comisión Especial de Ambiente, acordaron visitar el río San Juan para conocer sobre el dragado que el gobierno de Daniel Ortega realizará sobre este cauce cuya soberanía es de Nicaragua, y valorar eventuales repercusiones a ríos y humedales de Costa Rica.
Los legisladores decidieron escoger un grupo para realizar la inspección, pero la fecha de la visita será coordinada con la cancillería de su país, así como con la embajada de Nicaragua para hacer un recorrido conjunto entre los dos países.
La embajada no ha sido notificada al respecto.
Nicaragua limpiará 30 kilómetros del último tramo del río, hasta desembocar en el mar Atlántico, para que recupere su caudal. Las obras serán dirigidas por el ex comandante guerrillero Edén Pastora.
Aunque el canciller René Castro no vio problemas en ello y así se lo explicó a los diputados, la Comisión de Ambiente considera necesaria la inspección para verificar que no cause daños al costarricense río Colorado y humedales.
«De acuerdo con los especialistas en esta materia, las implicaciones ambientales que tiene la remoción de toneladas de sedimentos acumulados por años requieren todos los esfuerzos necesarios que disminuyan el riesgo y, con ello, la amenaza ambiental», dijo ante la comisión el diputado de la Unidad Social Cristiana, José Roberto Rodríguez.
«En casos de duda y ante la falta de información que tenemos, se debe aplicar el principio de prevención y precaución en materia ambiental y, por ello, debemos tomar una posición activa y decidida», agregó el diputado, quien impulsó la moción en el congreso.
El diputado Claudio Monge considera que el dragado provocará que el río Colorado pierda un 20 por ciento de su caudal.
Esta nueva diferencia entre los dos países parecía saldada cuando el canciller Castro dijo que «Nicaragua puede dragar el río San Juan siempre y cuando no se cause perjuicio a territorio costarricense, o se afecte el derecho de navegación de Costa Rica en el río San Juan o sus brazos, como sería el río Colorado».
Según Pastora, las labores de limpieza no afectarán el medio ambiente de Costa Rica.