Mientras los países del sur del continente han decretado emergencia por el significativo aumento en los casos de dengue, en Nicaragua la situación se mantiene controlada, a pesar de las constantes lluvias que han azotado a la nación.
Las autoridades sanitarias han asegurado que a nivel nacional no se ha bajado la vigilancia epidemiológica desde finales del año pasado, cuando se reportó el brote epidémico y se registraban hasta 500 casos positivos de dengue por semana tan sólo en la capital.
En los últimos días, y a pesar de que el país se encuentra en emergencia sanitaria por el riesgo de brote de enfermedades, al menos en los hospitales capitalinos no se ha registrado un incremento importante en los casos de dengue, ni de enfermedades respiratorias.
Pero quienes no han tenido tanta suerte han sido los países del Cono Sur, como Brasil, que hasta septiembre reportaba más de 824 mil casos positivos de dengue y 367 fallecidos. Colombia reportaba 149 muertos y Paraguay, tan sólo 15.
Honduras ha sido uno de los países centroamericanos más golpeados por el dengue y hasta finales de septiembre registró un total de 72 muertos.
De acuerdo al último informe que dio a conocer la Dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud en Nicaragua, el número de muertos llegaba a seis.
Pero tan sólo en Managua , hasta mediados de septiembre se habían confirmado 1,007 casos acumulados desde enero de este año; descartando una amenaza de brote epidémico como la registrada en el mismo período del año anterior.
Ante la emergencia sanitaria decretada, el Sistema Local de Atención Integral en Salud (Silais) no perdió el tiempo y una vez que finalizó la tercera jornada de abatización en Managua, inició la cuarta jornada, con la que se pretende cubrir todo el departamento de Managua en cinco o seis semanas.
RECOMENDACIONES SON LAS MISMAS
La población, sin embargo, tiene un papel importante en la lucha contra el dengue. Las autoridades sanitarias han insistido en que la fumigación y la abatización no sirven de nada si no se limpian adecuadamente los patios y los techos de las casas.
Por otra parte, han hecho hincapié en que se eliminen todos los artefactos que puedan acumular agua, como latas, llantas, conchas de huevo; además de destruir los posibles focos de criaderos que puedan formarse.
Además, recomiendan que se laven las pilas y barriles al menos una vez a la semana y que ante cualquier caso febril se acuda inmediatamente al médico.
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