El ex Primer Ministro de Tailandia, Thaksin Shinawatra —quien fue nombrado por el gobierno de Daniel Ortega como “embajador en misión especial” en febrero del año pasado— ocupa el quinto puesto de los peores ex mandatarios del planeta, según la clasificación de la revista Foreign Policy.
Shinawatra, primer ministro de Tailandia entre 2001 y 2006, fue depuesto por un golpe de Estado mientras le señalaban de cometer soborno y abusos contra los derechos humanos.
El gobierno de Ortega nombró al ex primer ministro tailandés “Embajador en Misión Especial” y le otorgó un pasaporte diplomático en febrero de 2009 cuando el asiático estuvo de visita en Nicaragua.
En esos días, en Tailandia a Shinawatra le habían suspendido el pasaporte ordinario.
“La acreditación, otorgada por Nicaragua al ex primer ministro, es la de Embajador en Nicaragua en Misión Especial para traer inversiones a nuestro país”, informó la primera dama Rosario Murillo, en aquel momento.
Después del golpe de Estado (2006), Shinawatra ha actuado como “embajador especial” de Nicaragua, como asesor económico en Camboya y, por un breve período, como propietario del club de futbol Manchester City, revela la prestigiosa revista internacional, que trata a profundidad temas políticos y económicos.
Foreign Policy menciona que Shinawatra supuestamente vivió bajo un nombre falso en Alemania, durante más de un año, y también ha usado pasaportes recibidos ilegalmente de varios países.
APOYADO POR TURBAS
Este año, los partidarios de Shinawatra, conocidos como “camisas rojas”, ocuparon el centro de Bangkok y asaltaron edificios del Estado en todo Tailandia, en un intento por botar al Gobierno. Alrededor de 90 personas fueron asesinadas.
Los tribunales tailandeses acusaron a Shinawatra, en ausencia, por su papel como incitador de las protestas.
Ha sido también condenado por cargos adicionales de corrupción desde que se fue al exilio, aunque mantiene que esas acusaciones tienen motivaciones políticas.
El “top five” de la revista lo encabeza Gerhard Schröder, Canciller de Alemania entre 1998 y 2005, quien un mes antes de renunciar ayudó a gestionar un préstamo de 1,400 millones de dólares para Gazprom, el monopolio estatal ruso del petróleo.
Le sigue el ex Presidente de España entre 1996 y 2004, José María Aznar, derrotado en elecciones después que su gobierno intentara cargar la culpa de los atentados en los trenes de Madrid, en 2004, al grupo terrorista ETA. Aznar se ha caracterizado por su retórica extrema.
En tercer lugar aparece Olesegun Obasanjo, Presidente de Nigeria entre 1999 y 2007. Quiso cambiar la Constitución para optar a un tercer mandato. Como no lo consiguió, puso en su lugar al débil Yar’Adua.
El cuarto lugar lo ocupa Joseph Estrada, Presidente de Filipinas entre 1998 y 2001. Declarado culpable del saqueo en 2007 y condenado a cadena perpetua.
OTROS AMIGOS DE ORTEGA
En junio pasado, la revista Foreign Policy publicó un ranking sobre los peores presidente de la actualidad. La publicación situó en el octavo lugar al iraní Mahmoud Ahmadinejad, en el decimoséptimo puesto al mandatario bolivariano Hugo Chávez y en el vigésimo primer puesto a Raúl Castro, de Cuba.
Chávez fue calificado por la revista como el “líder chiflado de la revolución bolivariana” que “promueve una doctrina de democracia participativa de la cual él es el único participante”. A Castro lo señalan de estar “afectado por astigmatismo intelectual”.
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