El derrame de lodo tóxico provocado por un accidente industrial en Hungría llegó ayer al Danubio, el segundo río más grande de Europa, a través de sus afluentes, los ríos Marcal, Raba y Mosoni-Duna, cuyos ecosistemas han quedado destruidos debido a la contaminación. Pese a que el lodo rojo ha afectado el Danubio, la capacidad contaminante se ha reducido sustancialmente. Según expertos, la disolución del lodo en este río podría ser mucho más rápida debido a su caudal.LA PRENSA/EFE/ZSOLT SZIGETVARY