Es común que haya días en los que una melodía se apodera de la mente y pasamos tarareando una canción. A veces, no nos percatamos y “estamos matando a la suegra” o “pedimos otro latigazo”.
Y es que si hacemos un análisis de las canciones que han tenido mucho éxito y que continúan sonando en las radios o los vídeos por televisión, muchas hacen apología a la violencia física o emocional, sobre todo contra las mujeres.
Hablar de las “canciones violentas”, como generalmente se conocen por lo que denota su contenido, no es nada nuevo. Existen muchas canciones de antaño que tratan acerca del poder que tiene el hombre sobre la mujer.
Las canciones generalmente pegan por su melodía que incita al baile, al romance, pero también hay unas que hablan sobre la violencia.
Hay géneros musicales que se prestan más a este contenido, como el rock , rancheras y reggaetón. Pero hay baladas, bachatas y pop que tratan sobre la muerte de las mujeres y la forma de lograrlo.
En un bar o cantina, las rancheras son infaltables, y dentro de las canciones que más polémica han tenido por su contenido están Mátalas y Las nalgadas de Alejandro Fernández, por poner un ejemplo.
“ Si quieres disfrutar de sus placeres, consíguete una pistola si es que quieres, o cómprate una daga si prefieres, y vuélvete asesino de mujeres. ¡Mátalas!”, reza la famosa canción de Fernández, y aunque el cantante expresó ante medios de comunicación mexicanos, que era una metáfora, la idea central es matar a la mujer.
El exitoso grupo Guns N Roses, con su tema I used to love her, en el coro traducida al español dice que “la amaba pero tuve que matarla, tuve que ponerla seis pies bajo, y todavía puedo oírla quejarse” .
- En el 2007, Gilberto Santa Rosa y Juan Luis Guerra se unieron en una campaña contra la violencia doméstica.
- El cantante Reyli, la española Rosario, Beba, Kudai, entre otros, han compuesto temas contra la violencia.
- Generalmente los artistas son la imagen de organizaciones que promueven la no violencia, como el caso del grupo chileno Kudai, que junto a Naciones Unidas presentaron una campaña contra la violencia en el noviazgo, inspirado en el tema
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En cuanto al rock se refiere, también hay muchas canciones con contenido violento, por ejemplo Panda, el grupo de rock en español, en su tema Disculpa los malos pensamientos, en que hace referencia su deseo de ver muerta a la mujer que lo hizo sufrir. El coro dice: “Porque tú muerta ya estás, muerta estarás, puedes estar tranquila pues sólo en sueños me atrevo a matar” .
La bachata no se queda atrás. El grupo Aventura en su canción El malo, menciona que la mujer prefiere estar con hombre que la maltrata y que la hace sufrir, a estar con un hombre bueno. Por eso dice: “ Tendrías que volver a nacer, para ver si en otra vida te enamoras de él… Yo que te fallé a ti mil veces, sigo siendo tu dueño” .
Y si de reggaetón hablamos, la mayoría de canciones son sexistas y violentas desde el título, la letra, los gemidos de las mujeres de fondo, incluso los bailes y vídeos.
Como ejemplo de ello encontramos: Latigazo, Gata salvaje, La gasolina, de Daddy Yankee; Castígala, de Tony Dize; La Batido ra, Dale Don dale , de Don Omar; Que le den, de Japanisse; Lioncu, de Mr Fox…
El coro de la canción Latigazo dice: “¡Castígala!, dale un latigazo, ella se está buscando el fuetazo, castígala, dale un latigazo, en la pista te voy a dar yo pal’ de azotazos y palmetazos” …
¿INFLUYEN O NO EN LA SOCIEDAD?
Leslie Briceño, de Dos Generaciones, explica que para analizar el contenido de las canciones, parten de las representaciones sociales que transmiten la realidad y concepciones significativas, que son entendidas y aprobadas por la sociedad. En este caso las canciones que denotan violencia.
“Las canciones son un elemento que utiliza la comunicación para transmitir ideas, conductas o situaciones específicas”, dice Briceño.
Partiendo de eso, a través de las canciones se puede naturalizar la violencia, además —explica Briceño— indirectamente aceptamos que los hombres son los que tienen el poder sobre las mujeres, y que éstas por una concepción de amor y sexualiada, deben aceptar su “realidad”.
Por su parte, Kenia Regina Sánchez, responsable del equipo de radio de Puntos de Encuentro, de acuerdo con su experiencia en el programa radial DKY, asegura que las canciones que más pide la audiencia son las que tienen que ver con el uso del cuerpo de la mujer y con propuestas de violencia en todos los ámbitos.
Sánchez opina que las canciones “son la representación de lo que vivimos en la realidad. La canción en sí no es lo malo, porque ésta refleja el pensamiento y el sentir de una sociedad, entonces muchos artistas que son un icono o un ejemplo para los jóvenes, reproducen esos prejuicios, estereotipos, en canciones homofóbicas y contra la mujer”.
Tanto Briceño como Sánchez explican que las canciones con contenido violento, sí influyen de forma negativa en la sociedad, pero más las canciones dentro de la cultura propia de los países latinos.
Sánchez explica que dentro de las dimensiones de la sociedad el hecho que exista la violencia tiene que ver directamente con la familia y la forma en que educan, de igual manera la escuela, las calles, la Iglesia y en este sentido las canciones forman parte de la cultura que reproduce comportamientos violentos.
“Hay que verlo más allá de sólo escuchar los ritmos, habrá que analizar el contenido de las canciones desde la socialización y bombardeo de mensajes y actitudes que transmiten”, dice Sánchez.
En el caso específico del reggaetón, Sánchez dice que este género y los cantantes en sí, se ha convertido en símbolos generacionales y modelos a imitar para su público, así que no descarta que el mensaje de las canciones influya negativamente.
Kenia Sánchez dice que no se trata que dejemos de escuchar esas canciones sino que sean escuchadas con atención y que tratemos de no seguir con el comportamiento violento que se repiten en los coros.
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