CORRESPONSAL / COSTA RICA
El juicio por el caso de la minería Crucitas arrancó con 45 minutos de retraso debido a problemas logísticos, dado que la Sala N° 2 Tribunal Contencioso Administrativo del Segundo Circuito Judicial de San José resultó pequeña para la alta cantidad de asistentes que llegó.
En el inicio del debate el tribunal, integrado por los jueces Eduardo González Segura, David Fallas Redondo y Grace Loaiza Sánchez, indicó la forma en que se realizará el juicio.
Fue por ello que los jueces rechazaron la participación como parte coadyuvante de la defensa, al Instituto Latinoamericano de Derechos Humanos, que representa a unos 1,200 trabajadores indirectos de la mina.
Los jueces rechazaron su participación, alegando que en el sistema jurídico costarricense la figura del trabajador indirecto no está constituida legalmente, lo cual provocó el rechazo de José Eduardo Vargas, representante de este organismo, quien dijo que en debates anteriores ya habían sido aceptados como coadyuvantes.
En total el tribunal escuchará durante esta semana el testimonio de 29 personas, pues el debate termina el viernes y aún no se sabe cuándo dictarán sentencia los jueces. El juicio arrancó con problemas de logística, dado que la sala es pequeña para la alta cantidad de público, medios de prensa e involucrados, que acudieron al sitio.
Los denunciantes son la Asociación Preservacionista de Flora y Fauna (Apreflofas), que cuestiona supuestas irregularidades en el otorgamiento de permisos ambientales para que la empresa extraiga cerca de un millón de onzas de oro; y el biólogo Jorge Lobo, que basa su demanda en un decreto ejecutivo que autorizó a la empresa la tala de árboles en zonas protegidas para continuar con las sobras.
Crucitas se ubica en Cutris de San Carlos, zona norte de Costa Rica y cerca del río San Juan. Los denunciantes alegan que la extracción de oro usando cianuro, dañará la flora y fauna de un sitio con especies en peligro de extensión, hay irregularidades en el permiso otorgado por la Secretaría Técnica Ambiental (Setena), en el aval del Colegio de Ingenieros Químicos. También consideran que mantos acuíferos subterráneos y superficiales serán contaminados con cianuro, un peligro que también corre el río San Juan.
Industrias Infinito defiende la mejora de caminos y puentes en la zona, desde que la mina se instaló; asegura que el lugar será reforestado, no habrá contaminación acuífera y que han cumplido con todos los requisitos exigidos por el Estado. De momento todo tipo de obras en la mina están paralizadas.
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