Francisco Valdivia. LA PRENSA/ARCHIVO/M. LORÍO

Valdivia a recuperar

Después de sus primeras siete salidas en el beisbol rentado en el 2009, José Francisco Valdivia mostraba 0-1 y 9.95 en sus estadísticas.

Después de sus primeras siete salidas en el beisbol rentado en el 2009, José Francisco Valdivia mostraba 0-1 y 9.95 en sus estadísticas.

Eso, naturalmente, no era lo que los Marineros de Seattle tenían en mente cuando lo firmaron por la entonces cifra récord de 726 mil dólares.

Súbitamente, las lesiones se agolparon y le impidieron mostrar el electrizante material que sedujo a más de una docena de organizaciones.

De lanzar una recta hasta 95 millas por hora, Chico se quedaba en 84, con dolores en la corva, el codo y hombro. Al final, fue al quirófano.

“El 6 de abril me operaron el codo y la verdad fue un poco difícil al principio. El brazo se me puso rígido y tuve que trabajar duro”, explica.

Valdivia sigue sometido a terapias y espera estar listo para el 2011, cuando podría retornar a la Liga de Arizona, donde inició el año pasado.

“En este momento estoy soltando el brazo y no tengo dolor ni en el codo ni en el hombro. Espero en Dios estar bien pronto”, señala.

Chico capturó la atención de múltiples organizaciones, quienes viajaron a Sébaco para observarlo y quedaron impresionadas con lo que vieron.

“Es uno de los mejores prospectos en América Latina y es un honor haber tenido la oportunidad de firmarlo”, dijo Luis Molina, de Seattle.

Valdivia sigue siendo una promesa. Se levanta a 6’4 pies del piso, con 195 libras y apenas 18 años. Pero necesita comenzar a crecer en 2011.

“Espero recuperarme totalmente y seguir aprendiendo. Me dijeron que debo cambiar mi forma de tirar para evitar más lesiones”, dice.

El 2009 fue un año para el olvido para Chico. Tuvo 0-1 y 9.95, en seis innings, con nueve hits y siete carreras limpias, dos bases y un ponche.

En el 2010 no lanzó, pero el 2011 podría ser el inicio de algo grande en su carrera.

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