Pobreza
“No puede haber una sociedad floreciente y feliz cuando la mayor parte de sus miembros son pobres y desdichados”.
Adam Smith (1723 –1790), economista y filósofo escocés.
Reducción de la pobreza
“El hambre en el mundo cae en 2010 por primera vez en quince años”, éste es el título de algunos periódicos en el ámbito internacional, una noticia alentadora, aunque como lo dice la FAO las cifras siguen siendo inaceptables.
Hace diez años, el 8 septiembre de 2000 los principales líderes del mundo firmaron un documento en las Naciones Unidas conocido como la Declaración del Milenio de las Naciones Unidas, en el mismo se fijaron ocho objetivos a saber; 1) Bajar el hambre y la pobreza extrema, 2) Lograr la enseñanza primaria universal, 3) Promover la igualdad entre los géneros, 4) Reducir la mortalidad infantil, 5) Mejorar la salud materna, 6) Combatir el sida, el paludismo y otras enfermedades, 7) Garantizar la sostenibilidad en el ambiente y 8) Fomentar una asociación mundial para el desarrollo.
El nuevo informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación nos dice que el número de personas que padecen hambre en el 2010 es de 925 millones, 95 millones menos que en el año 2009, ésta es la primera reducción que se produce en 15 años, curiosamente esto se logra en plena crisis económica y financiera.
La Directora Ejecutiva del PMA, Josette Sheeran, subrayó que “la actuación enérgica y urgente por parte de los países y del mundo ha resultado eficaz para detener la escalada en la cifra de personas que sufren hambre” y más adelante afirmó: “No es el momento de bajar la guardia. Tenemos que mantener a raya el hambre para garantizar la estabilidad y proteger las vidas y la dignidad de las personas”.
La historia nos dice que en los últimos cincuenta años hemos reducido la pobreza más que en los quinientos anteriores. En 1900 la población del mundo era de 1,600 millones y más del 50 por ciento padecía de hambre, hoy somos más de 6,500 millones y el porcentaje de los que todavía padecen este flagelo es del 15 por ciento.
Queda claro entonces que aunque la noticia es positiva hay que doblar esfuerzos para que los objetivos de la Declaración del Milenio se logren alcanzar para el 2015, tal y como se lo propusieron en esa ocasión.
Carlos Vílchez Navamuel
El relativismo
Mientras que el pluralismo es la ma- nifestación más positiva del derecho a la libertad, el relativismo representa el abuso de una libertad que se cree con derecho a juzgar arbitrariamente la realidad. Cuando no se admite lo real, la inteligencia no puede reconocer que las cosas son como son y tienen consistencia propia. El relativista se niega a reconocer las cosas como objetivamente son y afirma que son lo que subjetivamente pueden parecer o le conviene que sean.
Pongamos un ejemplo: lo que para Don Quijote eran gigantes enemigos, para Sancho son molinos de viento. De la misma manera, lo que para Sancho era una bacía de barbero, para Don Quijote es el yelmo de Mambrino. Pero los dos personajes no pueden tener razón, porque la realidad no es doble.
La dictadura del relativismo no reconoce nada como definitivo y deja como medida última el propio yo y sus ganas. Parte de que todas las opiniones valen lo mismo, aunque sean contradictorias.
El terrorista defiende su derecho a matar, mientras que el ciudadano pacífico aborrece el asesinato. ¿Ambas opiniones tienen el mismo valor? Lo mismo podemos decir de los derechos esgrimidos por un nazi y un judío, y entre un defensor del aborto y un defensor de la vida. ¿Es igual de respetable un vendedor de periódicos que un vendedor de droga? ¿No venden un producto y cobran un dinero? Para ambos vendedores el derecho subjetivo les confirma en su conducta como algo positivo y aceptable. Lo mismo podríamos decir entre el que conduce sobrio y el que conduce borracho y entre el que vive fuera de la ley y el que vive dentro.
El relativismo afirma que no hay verdad ni mentira. Ambas opiniones son válidas. Abre así la puerta al “todo vale”, por donde siempre podrá entrar lo más descabellado y lo irracional.
Los políticos relativistas quieren dirigir nuestra vida y la vida de la sociedad a su gusto como si fueran los verdaderos creadores del mundo. En nuestra avanzada cultura democrática se está imponiendo por vía de fuerza el principio de que todas las opiniones valen lo mismo, y por tanto, que nada valen en sí mismas sino sólo en función de los votos que las respaldan.
Se cuenta que le preguntaron a un político corrupto si el robar era una acción éticamente buena o mala y él respondió: Nada es bueno ni malo, todo es relativo. A mí personalmente si no me cogen robando, es bueno porque dispongo de mucho dinero, pero si me descubren el delito, entonces robar es malo porque me pueden meter en la cárcel. Pero se puede culpar a los periódicos y la televisión por haber descubierto el robo y actuar con fines partidistas.
Si la ética fuera subjetiva, el terrorista, el vendedor de droga, el conductor borracho, el político corrupto y el violador podrán estar actuando éticamente y podrían defender todas sus acciones como buenas.
El relativismo es probablemente la enfermedad más grave de la sociedad europea en el momento presente y considerar la enfermedad como salud es la peor de las dictaduras.
Arturo Ramo García
Espejo mexicano
La película Apocalipto, de Mel Gibson, con sus crudas escenas de sacerdotes mayas arrancando el corazón vivo de sus prisioneros para aplacar la ira de sus dioses nos impactó a todos, llegaron los españoles y terminaron con estos crueles rituales de inspiración satánica.
Transcurrieron 500 años y México se transformó en una admirada y respetada nación, inspiración y hermana mayor de los pequeños países centroamericanos que recibieron un tsunami cultural en películas, música, cantantes, gladiadores, escritores, toreros, novelas pasquines, compraban nuestros productos y constantemente nos visitaban como turistas, el sueño de todos los hermanos menores era un día conocer México y subir las gradas del Tepeyac donde apareció la Virgen de Guadalupe.
En los últimos años, de nuestra hermana mayor sólo nos llegan noticias negativas, nos dicen que la policía mejicana es la más corrupta del planeta, lo que aprovecharon los grandes cárteles de la droga para establecer con toda “legalidad” su lucrativo negocio que es más público que clandestino, se han involucrado personajes y personalidades y los muertos se cuentan por miles.
La noticia de última hora que recibimos es la peor de todas, un tabú donde los dueños de medios, comunicadores sociales y ni los más intrépidos periodistas se atreven a divulgar; políticos sin escrúpulos ni principios morales, contaminados por una perversa inspiración satánica aprobaron matrimonios entre personas del mismo sexo. “Las lesbianas y los gays no heredarán el reino de los cielos”, dice la Biblia ya que los homosexuales no existen sólo en la mente de personas enfermas y desquiciadas con desórdenes contrarios a la ley natural.
Estos políticos que en algunos países se les conoce como padres de la Patria sólo “jalan agua a su molino”, no les importa el desprestigio internacional de su nación, dejaron la puerta abierta para la adopción de niños que serán testigos durante su desarrollo traumático de relaciones inmorales y sufrirán violaciones hasta conseguir la mayoría de edad cuando ya estén listos para gobernar sin temor de Dios, para arrancar el corazón noble y cristiana de 130 millones de mejicanos. Dichosas las naciones que no siguen consejos de los malvados. Salmo número uno.
Leopoldo Villalta López
Donación de sangre
El banco regional de sangre de la Cruz Roja Nicaragüense en la ciudad de Matagalpa, que también da respuesta al departamento de Jinotega, necesita hoy con suma urgencia donantes; ya que actualmente no cuenta con suficiente sangre para ponérsela a quienes más la necesitan.
El gran problema que se da con los donantes de sangre es que muchos ciudadanos, aún teniendo a sus familiares enfermos, no les gusta donar su sangre; según lo dieron a conocer los señores miembros de la junta directiva de la Cruz Roja filial-Matagalpa, a los diferentes medios de prensa.
Por tal motivo y razón, es justo y necesario que la población —particularmente de esta región del norte de nuestro país— acuda lo más pronto posible al banco de sangre de la Cruz Roja en Matagalpa a donar su sangre, para así poder salvar vidas.
Salvador Pérez González
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