Alberto Boschi recibió el apoyo de la población de Ciudad Sandino en la Catedral de Managua. LA PRENSA/DIANA NIVIA

Boschi: “Me sacarán con antimotines”

Sólo tres días le quedan al misionero católico Alberto Boschi para que su visa de turista expire. Sin embargo, afirma que lo tendrán que expulsar por la fuerza, con antimotines, ya que su plan es continuar con su familia y apoyar los proyectos sociales que tiene en Ciudad Sandino.

Sólo tres días le quedan al misionero católico Alberto Boschi para que su visa de turista expire. Sin embargo, afirma que lo tendrán que expulsar por la fuerza, con antimotines, ya que su plan es continuar con su familia y apoyar los proyectos sociales que tiene en Ciudad Sandino.

Boschi asistió a la que sería su última misa dominical en la Catedral de Managua, donde recibió el respaldo de feligreses.

“El 23 de septiembre se vence mi visa y si ellos (Migración y Extranjería) deciden que tengo que salir del país, tendrán que hacerlo a la fuerza, con la ayuda de la Policía”.

El misionero recalcó que tiene 17 años de vivir en Nicaragua, es casado con una nicaragüense, y tiene una hija, por eso no pretende irse del país.

SU ÚNICO PECADO

Boschi expresó que el único pecado que cometió en este país es el no comulgar con el partido gobernante del Frente Sandinista. “Para nadie es un secreto que en 2008 me condenaron por un delito que no cometí”.

Agregó que al expulsarlo del país la mayor víctima de todo será su hija, y las más de tres mil familias de Ciudad Sandino que reciben ayuda a través de su organización.

“En estos 17 años hemos apoyado a miles de personas con alimentos, se han dado consultas médicas, becas universitarias, ropa, calzado, hemos construido la escuela Don Lorenzo Milani, y eso ha sido un apoyo para el Gobierno, pues no vemos colores político”, dijo Boschi.

LA CARPIO O HAITÍ

De ser expulsado del país, Boschi expresó que su misión será asistir a los miles de nicaragüenses que viven en Costa Rica.

“Yo quisiera quedarme aquí en Nicaragua, pero si me expulsan podría irme a trabajar a La Carpio en Costa Rica, donde están miles de nicaragüenses en condiciones deplorables, o irme para Haití y tratar de levantar esa nación devastada por el terremoto.

“Sólo espero que me den tiempo de hacer mis maletas, y que no provoquen más traumas a mi hija y esposa. Lo más seguro es que para poder salir del país tendrán que sacarme con antimotines”.

Boschi pidió al Gobierno le devuelva su nacionalidad nicaragüense.

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