Cartas al Director

Guerra y progreso


“La guerra no es más que un asesinato en masa y el asesinato no es progreso”.   

Alphonse de Lamartine (1790-1869); historiador, político y poeta francés.


Tragedia humana

Estas tres naciones han vivido situaciones distintas, pero tienen algo en común: los tres países han enterrado muertos por al menos una centena de miles en los últimos años, muertos que se podrían haber evitado.

La intervención militar en Irak realizada por las fuerzas de la autodenominada Coalición de la Voluntad formada en el 2003 por España, Portugal, Italia, Polonia, Dinamarca, Australia, Hungría y lideradas principalmente por las tropas británicas y estadounidenses, ha sido otro terrible episodio de nuestra historia contemporánea.

Al investigar sobre el tema, me sorprendió la cantidad de muertes reportada; siempre pensé que el número de fallecidos por la guerra en Irak rondaba entre los 600 mil y el millón de personas, sin embargo lo cierto es que los datos que nos dan la organización Irak Body Count, organización que contabiliza día a día los muertos por violencia, nos señala que al día de hoy han registrado la suma de unos 100,000 muertos. Las cifras del IBC no son “estimaciones”, son un registro de muertes reales bien documentadas.

En contraste a esto, en Venezuela, donde no existe ningún tipo de guerra, guerrilla o el narcotráfico como lo hay en Colombia o México, el número de muertos alcanzó los cien mil en la última década y algunos aseguran que son 150,000, sólo el año pasado la cantidad de homicidios fue de 16,047 personas.

En febrero del 2010 La Razón de España nos informaba que “Caracas resultó ser la ciudad más violenta del país y de todo el planeta” y según datos del Instituto de Investigaciones de Convivencia y Seguridad Ciudadana, el 60 por ciento de las víctimas recibió cinco disparos o más.

Los muertos de Haití por el pasado terremoto sumaron 220,000 personas, la principal razón de esta lamentable situación se debió a la falta de prevención en sus construcciones, prueba de esto es que el último terremoto Chile con una magnitud mayor dejó tan solo 500 muertos.

No nos explicamos cómo existiendo miles de ONG, especialmente para proteger al planeta y a los animales en todo el orbe, no haya organizaciones dedicadas a prever y reconstruir toda estas poblaciones que están ubicadas en zonas sísmicas totalmente identificadas.

Ver estas tragedias en pleno siglo XXI es triste y hondamente conmovedor; sabemos que en diferentes partes del planeta existen aún poblaciones construidas en zonas sísmicas sin las más mínimas normas de construcción moderna, muchas de ellas construidas hace ya decenas de años, por lo que es de esperarse que ocurran más sucesos de este tipo.

Todos estos muertos se pudieron haber evitado, la guerra en Irak no era necesaria, los fallecidos en Venezuela son el resultado de la irresponsabilidad de un gobierno que se ha dedicado a otros menesteres, y los muertos en Haití nos han demostrado una vez más que las prioridades de los seres humanos están equivocadas; la ayuda internacional ofreció solamente US$$8,000 millones de dólares para esta tragedia humana ambiental, mientras tanto, por el derrame en el golfo de México los EE.UU. ha exigido a la compañía inglesa BP US$$20,000 millones de dólares. ¿Entiende usted esto?

Carlos Vilchez Navamuel

Proyecto de nación

Hoy amanecí patriota. Sólo pienso en azul y blanco, muy nacionalista y orgulloso de haber nacido en este terruño tropical colmado de tantas bellezas naturales y digno de pertenecer a un pueblo multiétnico y multilingüista y sentir correr mi sangre mestiza en mis caudalosas venas de mi San Juan, del Rama, del Matagalpa, del Coco. Me siento muy agradecido con Dios por su infinita ternura por Nicaragua.

Hermanos nicaragüenses —los que están aquí y los que han emigrado— la patria clama. Ella nos demanda que trabajemos por un proyecto de nación. Todos unidos. Los pobres, la oligarquía criolla tradicional, la oligarquía contemporánea —integrada por ladinos modernos—, los campesinos, los obreros, los profesionales, los estudiantes, los empresarios, las iglesias, hombres y mujeres.

Cortemos de un tajo los males heredados del pasado, los mismos que nos han tenido anclados en la pobreza y la no convivencia pacífica, busquemos en integrarnos por el bien común. Trabajando juntos y de la mano: liberales, sandinistas, conservadores, etc. No más odio enfermizo e intolerancia política. Busquemos cómo acercarnos al diálogo de nación, por la nación y para la nación nicaragüense.

Señores, ha llegado el momento de que vosotros los caudillos de ambos lados piensen en unificar ideales patrióticos, patrimoniales y éticos, primero en nombre de Dios, luego en nombre de la nación, por nuestra gente pobre y humilde que con su voto cívico acuden a las urnas con la esperanza de nuevas buenas, personas que, más que por enterarse de sus indiferencias políticas de antaño o de la popularidad que algunos ostentan, son más las ganas de sobrevivir y la ilusión de tener un trabajo digno que procure alimento y bienestar.

Y sobre todo por la patria que todos y todas construimos día a día sin arrogarnos más derechos los unos de los otros.

También se los pido por todos aquellos hombres y mujeres que han forjado la historia de esta nación y por cada uno de nosotros que estamos tejiendo la nueva historia; hagamos de la Nicaragua bella, libre, soberana, cristiana, solidaria, socialista o democrática, un país de paz y oportunidades para todos. Amparados en nuestra conciencia social y en nuestra noble Constitución Política. Y que todos aquellos que han hecho daño a la patria no sigan viviendo en el pasado, ni abriendo viejas heridas, lo que queremos es paz, seguridad, trabajo y buena convivencia con nuestros vecinos del norte y del sur.

Hoy la patria sufriendo está. Todos hemos avergonzado y lastimado a la patria y es hora del plan de nación. Que se vea la verdadera reconciliación con respeto y tolerancia. Enseñando con el ejemplo, moderando el lenguaje, haciendo sentir que se cumple con nuestra Carta Magna.

Señores, no nos apaguen la luz de ilusión de ver a Nicaragua próspera y pacífica. “Paz hermanos lobos”.

Elvin Martínez Ascencio

La zona cero

“Nuestro compromiso con la libertad debe ser inquebrantable”. Así lo declaró el presidente estadounidense al oponerse al rechazo a la mezquita que estaba proyectada cerca de donde un día existió el World Trade Center.

Es aberrante que los fieles de un credo sean castigados por el mal que cometen sus correligionarios. Pero si a Obama le preocupa tanto el libre pensamiento, podría empezar aboliendo la prohibición que pesa sobre los comunistas en la solicitud del visado para su país.

Históricamente, Washington no ha tenido ningún reparo a la hora de aupar a los fundamentalistas, como el feudal reino saudí o los talibán. Es tal su afinidad con las corrientes reaccionarias, que han llegado a derrocar regímenes laicos y suplantarlos con regímenes religiosos a medida. La crisis con Irán, sin ir más lejos, es por la cuestión nuclear, no por la falta de democracia en aquella dictadura medieval. Sería interesante saber qué piensa el presidente de aquel imperio sobre las teologías de liberación.

Dicha polémica tiene poco que ver con la fe y mucho con el pulso entre magnates musulmanes, judíos y cristianos, que pelean por más cuotas del poder. El corazón financiero mundial necesita, más que nuevos templos, medidas para paliar el hambre que pasan tres millones y medio de personas de una urbe de ocho millones. El Banco de Alimentos neoyorquino calcula en unos 1,500 los desposeídos que hurgan en las basuras de la Gran Manzana en busca de comida. Son parte de los 45 millones de estadounidenses menesterosos, un tercio niños y en su mayoría no blancos.

No conoce límites la generosidad de los políticos a la hora de ofrecer templos a los necesitados para que ahoguen sus penas en la esperanza de resucitar un día y vivir la felicidad eterna. Así, gracias a los sermones se resignarán ante las calamidades de un mundo desalmado. Sabrán que lo suyo es un designio divino, por sus pecados y no porque sus líderes los han arruinado y han quemando sus ahorros en guerras contra los pobres de países lejanos.

Decía Marx que la religión es la “conciencia invertida de un mundo invertido”. Invirtamos la propuesta y que se edifique en el lugar un centro de información alternativa para concienciar a los ciudadanos sobre la auténtica raíz de sus desgracias.

Nazanín Amirian

 

Satanismo

El satanismo sigue vivo y no sólo asociado al rock o sus múltiples foros en internet. En Münster (Alemania) fue noticia que una joven escapó de una secta satánica, introducida por su mismo padre y que fue obligada a prostituirse para captar fondos para la misma: “Debíamos hacer lo que el poder superior quisiera, y este poder superior era Satanás. Paralelamente debía llevar una vida exterior, como una colegiala normal”.

Brigitte Hahn, comisionada de esa diócesis católica, afirmó que en los cultos satánicos las víctimas asisten a misas negras con abortos rituales e incluso asesinatos. “Hay ceremonias especiales de fecundidad para las mujeres y otros rituales para la entrega de los bebés y su sacrificio”, dice Hahn. “Los embarazos se mantienen en secreto, los bebés nacen y desaparecen”. Por su parte, Herrmann-Pfandt, investigadora de lo que ocurre en estos grupos, reveló: “Son experiencias trascendentales, y la sangre a menudo desempeña un papel importante. La gente no puede permanecer en silencio sobre el fenómeno del satanismo”.

Lisa Justiniano

Madrid, España

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