Joaquín Absalón pastora

El candidato

La propuesta para que Fabio Gadea Mantilla sea el candidato presidencial de la oposición, promueve viajar a los tiempos en que triunfó la idea de poner a doña Violeta como la estrella del consenso en aquella atmósfera flagelada por la nubosidad.

La UNO prendió ese bombillo. Puso calor en una cubierta donde rechinaba la testarudez.

Enrique Bolaños vestido de verde fue uno de los factores de disuasión. Pero nunca tuvo consenso. Fue el único que recibió con menosprecio la candidatura de doña Violeta. El doctor Virgilio Godoy andaba por los rumbos de “la presidencia o nada”. Otros de secundaria categoría no dejaron de vadear la lisura del camino hasta que apareció la dama luciendo una sola y convincente medalla: ser la viuda del “Mártir de las Libertades Públicas”. Virtudes morales de abnegada madre y esposa, le sobraban. Viví como PLI en la UNO, las interioridades de esa lucha que ocasionó la absorción de una sola esperanza: garantizar la victoria sobre Daniel Ortega el 25 de febrero de 1990.

Años después le cupo al PLC presidir la mesa de las escogencias. Arnoldo Alemán, Enrique Bolaños, repentinamente transformado en “rojo sin mancha”, José Rizo Castellón y… “pare de contar” porque ahí el fingido liberalismo al fragmentarse le puso el tapón a su cantera, volviendo lo que ahora tenemos, retornando lo que ahora provoca poner a un único candidato..

Ni aún así con la evidencia de haber sido la separación la causa de la derrota se digiere la necesidad coyuntural de juntar a las fuerzas dispersas con ofertas de estado-nación para el sufragante desorientado y la elección del candidato de consenso.

Aquí es donde nace la opción por Fabio. La idea no es ninguna manera mala. El Fabio de hoy se convierte en la doña Violeta de ayer y hasta con parentescos políticos colindantes. En el caso de ella su vinculación con el yerno. En el caso de él la suya con su consuegro. Especulaciones mías: en el caso de cuajar el sueño del radiodifusor ¿esquivaría las probables impertinencias de su cercano en el entorno familiar?

Lo cierto es que después de haber tomado la ruta hacia el pasado, 1989 no es igual al vigente 2010. Hay tablados distintos. En la actualidad la oposición está partida en pedazos y hay excitación aguda de reelección en todos los niveles.

Lo negativo en aquellos tiempos para el FSLN es que se sufrían las consecuencias de la guerra, se reincidía en las confiscaciones, la inflación subía a cifras inaguantables. La censura se mostraba intolerable.

Lo positivo para la UNO además de su unidad —la ausente de hoy— es que como efecto de aquella patética irregularidad contaba con un margen de apoyo que le aseguraba el triunfo, implementado por un Consejo Supremo Electoral radicalmente opuesto al de ahora. Imagino el énfasis de Fabio en sus viñetas “¿Donde están mis votos? Hubo idónea observación y verificación nacional e internacional con el resultado. La política exterior superaba en presión.

No pueden dejar de anotarse en los hechos desiguales que el ambiente económico actual, la macro-economía, incita menos a la compulsión, reconocida esa realidad por la cúpula empresarial. La moneda ofrece parámetros razonables de estabilidad. Ha subido —y tiende a crecer— la capacidad de exportación.

Lo cierto es que está justificado el candidato de consenso siempre que vaya escoltado por la garantía sumada de los poderes a los que corresponda cumplir con el deber de respetar y aplicar la voluntad popular.

COMENTARIOS

  1. memo
    Hace 16 años

    arriba don Fabio que daniel y arnoldo se asustan al verlo venir por las veredas del cafetal

  2. Jose Antonio
    Hace 16 años

    yo pienso que ya fabio gadea esta muy viejo chocho que no va a servir para nada y solo va a probocar que gane otra ves daniel ortega

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