ROMA, 14 Set 2010 (AFP)
Por primera vez en 15 años el número de personas que padecen hambre en el mundo descendió a 925 millones, según datos de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), una cifra que la entidad considera de todos modos “inadmisible” .
El número de hambrientos en el mundo, que el año pasado alcanzó la alarmante cifra de 1,023 millones, descendió en el 2010 un 9.6 por ciento, según la FAO, cuya sede central se encuentra en Roma.
“No hay razón de alegrarse. Se trata de una cifra inaceptable”, comentó el director general de la entidad, Jacques Diouf, al ilustrar en una conferencia de prensa los datos.
“Cada diez segundos un niño muere debido a la desnutrición. El hambre es la mayor tragedia de la humanidad, un escándalo”, agregó.
Según las estadísticas de la FAO, “el número de personas desnutridas en el mundo sigue siendo alto, pese a que se registró un descenso esperado, el primero en 15 años. La baja se explica gracias a una coyuntura económica favorable en el 2010”.
- El gobierno del presidente Daniel Ortega, a través de la Secretaría de Comunicación y Ciudadanía, informó recientemente sobre los supuestos avances de su gestión para lograr cumplir los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
Según datos del INIDE, ente gubernamental, la pobreza extrema en Nicaragua se situó en el 2009 en 14.6 por ciento.
Recientemente, Ortega anunció una reducción de la pobreza de 15.4 por ciento, tomando como fuente la encuesta realizada por la Fundación Internacional para el Desafío Económico Global (FIDEG).
Sin embargo, el presidente del FIDEG, Alejandro Martínez Cuenca, demostró que era una manipulación y aseguró que el dato correcto es 3.6 por ciento.
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CONTEXTO FAVORABLE
Para la entidad, contribuyó al descenso la baja de precios de los alimentos en los mercados internacionales y nacionales a partir del 2008.
La agencia especializada de Naciones Unidas estima que la cifra de 925 millones que padecen hambre y desnutrición en el mundo sigue siendo demasiado alta, con respecto a las crisis alimentarias y económicas registradas antes del 2008, cuando llegaba a 850 millones.
La mayoría de la personas (98%) que padecen hambre residen en países en vía de desarrollo, recordó la FAO.
“El hecho de que cerca de mil millones de personas continúen siendo víctimas del hambre, aún después de que cesaron las crisis alimentarias y financieras recientes, significa que existe un serio problema estructural”, recalca la entidad.
“Es evidente que el crecimiento económico, aunque esencial, no será suficiente para eliminar el hambre en un plazo de tiempo aceptable”, reconoce la organización de la ONU.
“El objetivo del Milenio adoptado en el 2000 de reducir del 20 por ciento al 10 por ciento el número de hambrientos antes del 2015 no será alcanzado. No llegamos ni al 16 por ciento”, advirtió Diouf.
“Pero hay historias de éxito en África, Asia y Latinoamérica”, apuntó Diouf.

EL CASO DE NICARAGUA
Según los datos de la FAO, en Latinoamérica y el Caribe, países tradicionalmente muy afectados por la desnutrición, como Guyana, Jamaica y Nicaragua, han logrado respetar el objetivo del Milenio y Brasil “se está acercando a ese objetivo”.
“Los gobiernos deben promover fuertes inversiones en el sector de la agricultura y extender los programas de ayuda social y seguridad”, pidió la FAO.
La región de Asia y Pacífico, la más afectada por el número de personas que padecen hambre, con 578 millones de personas, es también la zona que registra un descenso del 12 por ciento de hambrientos con respecto al 2009.
La situación en África subsahariana sigue siendo la más grave, con el 30 por ciento de la población que sufre hambre, según los datos de la FAO.
Dos tercios de los 925 millones de desnutridos se encuentran en Bangladesh, China, República Democrática de Congo, Etiopía, India, Indonesia y Pakistán.
En los cálculos no han sido contadas las víctimas este año de las graves inundaciones en Pakistán ni del terremoto en Haití, precisó la FAO.
Para varias organizaciones no gubernamentales, como Oxfam, el descenso del hambre se debe “más a la suerte”, aunque consideran que “es posible reducir el número de hambrientos antes del 2015. Sólo se necesita voluntad política”, comentó en un comunicado.
Para la organización ActionAid, es importante que los gobiernos recuerden que cuesta diez veces más ignorar el hambre que combatirla, ya que contribuyen con 450,000 millones de dólares por año.
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