Grabar un disco, hacer conciertos y tener un nombre conocido, es quizá el gran sueño de los artistas que se lanzan a la carrera como solistas, un trabajo que para la mayoría termina en una ilusión.
Sin embargo, a los artistas nicas, que aunque luchen y lo den todo por surgir solos en un escenario, el intento los deja sin aliento.
¿Por qué es tan difícil lograr una carrera como solista? Para el productor Ronald Hernández, director de Macolla, se trata de una cuestión de mercados.
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El público en Nicaragua no está acostumbrado a los solistas. El mercado en este país es más amplio para los grupos musicales, y esto tiene que ver un poco con la cultura en términos generales de la gente, les gusta la fiesta y para ello buscan a los grupos que animen”, valora Hernández.
Equivocado no está. Pues es más común ver a los grupos musicales compartiendo escenario en distintas actividades que a solistas animando a un gran público, así que la falta de mercado para los solistas es la primera piedra con la que se enfrentan estos artistas.
Otra dificultad es ver quién los acompaña. “Es difícil porque hay problemas de financiamiento para pagar a toda la banda y al menos un solista necesita cuatro músicos”, destaca Hernández.
La mayoría de los solistas en Nicaragua a veces son ofertados como parte de un menú en un restaurante o en un bar, como el valor agregado de este lugar.
Poder trascender de estos espacios también es un gran reto, pues no se cuenta con locales donde el solista pueda producir su espectáculo.
Los artistas saben esta realidad y están conscientes de que su lucha tiene que ver más con sus aspiraciones personales.
“Generalmente todos van al fracaso en el aspecto comercial, pero sentirán que llenan sus expectativas cuando ven su disco grabado”, apunta Hernández.
LOS QUE ESTÁN EN LA LUCHA
Muchos artistas que hoy apuntan como solistas han iniciado en grupos musicales, y cuando sienten que pueden lograrlo como solistas, es algo inevitable, salen y lo hacen.
Rommel Ocampo es uno de ellos. Ocampo, reconocido vocalista de Macolla, es uno de los artistas que apuntó a su carrera como solista y reconoce que a pesar de que lograr los recursos es parte de los retos, superar esa brecha sociocultural del público nicaragüense acostumbrado a los grupos musicales es lo más difícil.
Cuatro años pasó Rommel fuera de Macolla. Logró su disco. Varias presentaciones. Entrevistas. Pero regresó a Macolla, ¿por qué?
“Hay razones bastante personales, tengo responsabilidades y necesitaba mayores ingresos”, cuenta Rommel, una realidad innegable. Aunque la carrera es difícil, desilusionado no está, pues asegura que continuará.
Su regreso a Macolla no fue con “una mano atrás y otra adelante”. Hoy es socio del grupo y su carrera como solista no la ha dejado, y la va compaginando con el grupo.
Odalys García, Cristyana, Lya Barrioz, entre otros, aparecen en la lista de cantantes que estuvieron en grupos musicales, apuntaron como solistas y hoy están haciendo otras cosas.
“La carrera de un solista en Nicaragua es sumamente difícil pues este país no es un gran mercado ni del disco ni del show”, apunta Hernández.
La pauta puede que la esté marcando Gustavo Leytón, quien apunta al show de chinamo, con bailarinas que ya solas atraen a su público.
Para los que pueden pensar en Luis Enrique es un artista que hizo su carrera fuera de Nicaragua, distinto al caso de Ramón Mejía, Perrozompopo, pero éste apunta al género de música alternativa, un espacio que se está abriendo y que para la opinión de Ronald Hernández puede empezar a marcar la pauta para el resto de solistas nacionales.
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