Cartas al Director

Economía 

“No logran entender los hombres cuán  gran renta constituye la economía”.  

Marco Tulio Cicerón (106 a.C-43 a.C); escritor, orador y político romano.


La burbuja inmobiliaria

Lo que se ha denominado “la burbuja inmobiliaria”, es decir, el incremento desmesurado y continuado de los precios de las viviendas y de todos los inmuebles que se construían hasta el año 2008, no fue un problema exclusivamente español sino del mundo occidental, incluyendo en él a EE.UU. y Europa.

Uno se preguntaba por las causas de tamaño desbarajuste económico que alcanzaba niveles de porcentaje de incremento anual del 16 y hasta el 20 por ciento o más, y no terminaba de comprender y aceptar que las cosas tenían que ser así. Algunos economistas han descubierto que lo decisivo era que las entidades financieras estaban detrás, concediendo préstamos hipotecarios a muchos compradores, sin ninguna garantía de pago, por insuficiencia de ingresos o incluso falta de trabajo, y con valoraciones de los inmuebles por encima de su valor de mercado, confiando en el aumento imparable de los precios. El caso era hacer multitud de operaciones hipotecarias, aunque carecieran de garantía, e incluso “titular” muchas de esas operaciones en paquetes, vendiéndolos a otras entidades financieras especuladoras con un interés apetecible. De ahí el nombre de burbuja como algo artificial y frágil, lleno solamente de aire y siempre próxima a desaparecer.

Mientras la burbuja se mantenía, se forraban todos o la mayoría de los que intervenían en las operaciones, que aumentaban exponencialmente sus ingresos, incluidos los ahorradores que preferían invertir en la compra de viviendas, en busca de una rentabilidad cada vez mayor; se proyectaban más y más urbanizaciones, y construcciones sin mirar las necesidades del mercado. Pero hete aquí que, a mediados o finales de dicho año 2008, la burbuja se rompió y llevó al garete a muchas entidades financieras, cuando no a la quiebra y a la ruina económica corroborando una vez más el viejo dicho popular de “la avaricia rompe el saco”. Hubo que ayudar a esas entidades con subvenciones y préstamos para que la economía familiar y personal no se resintiese de una manera irreversible, sembrando el pánico entre los que solemos tener el dinero que poseemos en el banco, que somos la inmensa mayoría de los contribuyentes.

Ahora bien, la peor consecuencia de la gran crisis que se produjo la sufrieron los prestatarios de las hipotecas, los que, al no poder pagarlas se vieron embargados y desposeídos de su vivienda y lo que es más grave, condenados a pagar en el presente o en el futuro con sus propios bienes e ingresos profesionales, cuando los tuvieren. Aquí radica en mi opinión, la gran injusticia del sistema hipotecario español, que consiste en exigir al prestatario que responda del préstamo, no sólo con la vivienda adquirida, sino con sus propios bienes e ingresos.

Pues bien, en los países anglosajones, léase el Reino Unido y los EE.UU., no sucede así, sino que la responsabilidad del impago se limita a embargar la vivienda, sin que el prestatario se vea afectado en sus bienes.

Esto es lo justo y no el sistema que tenemos en España, a mayor injusticia para el prestatario y mayor seguridad para las entidades financieras prestamistas; éstas alegarán que, en este caso el interés del préstamo será sensiblemente superior al que vienen cobrando, pues bien, que lo sea y que cada “palo aguante su vela”.

Roberto Grao García

Alemán debe reflexionar

Las últimas noticias sobre los aconte- cimientos políticos en Nicaragua hacen que las nubes vuelvan a sonreir, los pájaros a cantar más fuerte y nuestras montañas están a punto de dar saltos de optimismo. Realmente llama la atención la ola de comentarios, opiniones y gestos que han surgido espontáneamente alrededor de don Fabio Gadea, quien, con gran amor patriótico, ha aceptado la candidatura única de nuestra oposición. Por supuesto que, en nuestra sociedad “irredenta“, no faltan las voces descalificadoras llenando de dudas el gesto generoso y amable de don Fabio. Las cabezas calientes —y las que se dejan calentar por debilidad o por dinero— no pueden dejar de arrojar su bilis porque, lógicamente, tienen envidia.

Realmente encomiable la actitud de Eduardo Montealegre al deponer su candidatura para presidente de la República. En estos momentos de nuestra historia nacional puede tener la certeza que la gratitud de este pueblo valiente la tendrá eternamente. Su gesto heroico pasará a la historia como la persona que supo “quitarse” para no ser obstáculo a la unidad. Él realmente ha sabido ser puente y no aislante.

Lamentablemente no puedo decir lo mismo de Arnoldo Alemán, por el momento. Confío en que hay personas sensatas a su alrededor que le hagan reflexionar y que también esas personas sepan deponer sus intereses personales. ¿Saben esas personas en qué consiste la verdadera amistad? Aunque sea unos minutos, ¿han pensado en el daño que Arnoldo y ellos están ocasionando a Nicaragua?

Recuerden el caso de “Tachito” Somoza: a varios años de distancia lo único que recuerdo de él es su terquedad y capricho, frutos de su exacerbada soberbia. Se creía el salvador de Nicaragua y más bien fue trampolín para nuestro hundimiento. Señor Alemán: ni usted ni yo somos indispensables en este mundo, pero su generosidad y la mía pueden cambiar radicalmente el rumbo de nuestra Patria.

María Román

Retos de la oposición

La primera tarea es derogar el decreto presidencial que prorroga de manera indefinida en sus cargos a los funcionarios públicos leales a Daniel Ortega y proceder de inmediato a la elección de nuevos magistrados electorales que garanticen un proceso electoral transparente y justo. Los diputados de la oposición deben salir del letargo en que se encuentran y exigirle al Gobierno que se siente ya a negociar, aunque para esto haya que paralizar la Asamblea Nacional. No se le debe seguir dando más largas al asunto, ya que el tiempo es el principal aliado de Ortega, que quiere mantener en sus cargos a los magistrados del fraude y evitar reformas a la ley electoral como la presencia obligatoria de observadores electorales y la recomposición de los Consejos Electorales Municipales y Departamentales, controlados en su totalidad por miembros del partido de gobierno.

La segunda tarea es elegir cuanto antes a un candidato de consenso que cautive el voto independiente y sea capaz de aglutinar a la oposición y la tercera tarea es exigirle al doctor Arnoldo Alemán que desista de sus aspiraciones presidenciales.

Arnoldo Toruño

Libertad de prensa

Me llama poderosamente la atención que personajes, personas, funcionarios, políticos nicaragüenses y algunas personalidades internacionales como Robert Rivard, presidente de la comisión de libertad de prensa e información de la SIP, y Omar Rábago, oficial adjunto del programa de libertad de expresión de la organización internacional Article 19, la semana pasada expresaron desacertadamente que, porque el Diario LA PRENSA despidió a 23 repartidores y el Ministerio del Trabajo (Mitrab) ordenó luego su reintegro, se atenta contra la libertad de expresión. Veamos.

LA PRENSA, cualquier empresa privada, y el Estado, como patronales, están en todo su derecho de despedir por conveniencias del servicio a quien deseen y liquidar conforme a la ley laboral, lo que compete. Rivard dijo “Que había boicot de estos repartidores”. Sí es verdad que LA PRENSA tiene el derecho de haberlos despedido por atentar contra su economía y la libertad de expresión. Porque no sólo este Diario lo hubiera hecho, sino también cualquier otro patronal afectado.

Lo que se ve incorrecto es que los despedidos estén provocando y creando disturbios públicos, lanzando morteros —como lo hicieron hace unas semanas— ante la propiedad privada del Diario. La Policía tiene la obligación de poner el orden en atención a la ley, ante esta adversidad u otras.

Por esto y otras cosas señalan al gobierno de Daniel Ortega de atentar contra la libertad de expresión. Pero mientras más libertad exista, mejor informado está el pueblo y el mundo, sobre las presuntas adversidades que comete Ortega desde el poder, señalándole las obras: El bono productivo; Casas para el Pueblo; carreteras que hace; Usura Cero; el bono regalado, entre otras obras que se hacen siempre por el bienestar del pueblo.

Rábago dijo “Que con el despido pueden haber intereses subyacentes que buscan presionar y limitar el ejercicio de libertad de expresión del Diario”. Evidentemente crea duda al decir “pueden”. No está seguro. Su opinión no fue con conocimiento de causa, precisa o concisa. No sean como el avestruz que después se esconden.

Que el elemento foráneo no venga a usar a LA PRENSA o cualquier otro medio de comunicación para hacer politiquería nacional, sin tener conocimiento de causa. ¿Dónde está la censura? ¿LA PRENSA ha recibido orden del Gobierno de que no se publique esto o aquéllo? Claro que no, siempre habrá libertad de expresión.

Bayardo Quinto Núñez

COMENTARIOS

  1. nica made in usa
    Hace 16 años

    Hey Doc Toruno;todo lo escrito por usted esta perfecto;pero se le olvido escribir lo mas importante;que metodos vamos a utilizar,sin quedar muertos o presos para lograr lo que usted expuso;porque ni el gobierno ni su tocayo Arnoldo parece que estan dispuestos a ceder por un cambio en este pais;de buena fuente se que usted es una persona honesta que esta luchando por un cambio y lo felicito por eso y le deseo mucha suerte en su empeno,hay que sacar a ortega en el 2011 o Nicaragua se va al carajo

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