Una rebelión es lo que estima, el diputado liberal Wilfredo Navarro, deberá impulsar la ciudadanía en contra de los abusos que comete el Poder Ejecutivo, a través de ex funcionarios que actualmente usurpan funciones, como es el caso de los magistrados de facto electorales, específicamente Roberto Rivas, quien se ha declarado en contra de los observadores internacionales y embajadores que emitan críticas.
“Hacemos las leyes, está la Constitución, y el Presidente (y los) funcionarios de facto hacen lo que quieren. Entonces, si yo en la Corte Suprema de Justicia ya no tengo garantías de que me van a decir lo que es mío o lo que es de mi vecino, tendremos que volver a la ley del monte, a la ley de hacerse justicia por su propia mano”, manifestó el parlamentario liberal.
Señaló que ante la continua violación de los derechos de los ciudadanos, es normal esperar expresiones más fuertes de descontento.
La afirmación de Navarro surge por la actitud de Rivas, quien ha amenazado a embajadores y observadores internacionales con sacarlos del país si llegan a pronunciarse en contra de la labor que se realiza desde el Poder Electoral, ese Poder del Estado, y además ha cerrado las puertas a algunas organizaciones de observación nacional.
A juicio del parlamentario liberal, ante las amenazas de Rivas, la Unión Europea (UE) debería reaccionar, obviando así que es la Asamblea Nacional la que aprueba leyes y elige a los funcionarios públicos.
Al cuestionar a Navarro, sobre esperar que sean extranjeros los que se pronuncien sobre situaciones internas de Nicaragua, expresó que preparan una normativa para garantizar la observación electoral y reiteró que no respaldarán la reelección de ninguno de los “delincuentes” que fraguaron el fraude electoral en los procesos de 2008 y 2010.
De la misma forma se pronunció el jefe de la bancada Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), Ramiro Silva, quien destacó que los magistrados electorales son el obstáculo para elegir a 25 funcionarios de Estado, ya que el Frente Sandinista insiste en mantener la candidatura de Rivas.
Silva indicó que Rivas “no tiene moral” para amenazar a los embajadores con sacarlos del país, a menos que el presidente Daniel Ortega lo haya nombrado como canciller.
Para Navarro, la actitud de Rivas, a quien acusó de cometer el delito de usurpación de funciones, es un desafío a la ciudadanía en general el permitir o negar que continúen los abusos constitucionales y legales de parte del Poder Ejecutivo.
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