CORRESPONSAL/ LEÓN
Una sesión del Concejo de León, a la que asistieron unos 400 transportistas legales, se tornó violenta luego que el alcalde designado por el Consejo Supremo Electoral, Manuel Calderón, se negara a cumplir la petición de sacar de circulación a los taxistas ilegales.
Ante la negativa, los transportistas se levantaron y comenzaron a tirarle tierra, sillas y mesas a Calderón, a quien tildaban de corrupto y ladrón; de igual forma se refirieron a los concejales sandinistas.
La Policía de León se vio obligada a intervenir para evitar que golpearan a Calderón, quien tuvo que ser sacado del lugar bajo custodia de los uniformados.
Los transportistas señalaron a las autoridades de la Policía de León de corrupta, partidaria (del Frente Sandinista) y cómplice, ya que permite la circulación de los taxistas ilegales.
Ramón Koulzon, representante del sector transporte selectivo, dijo que el alcalde de León no quiere cumplir la ley.
“El día 24 de julio firmamos los acuerdos en donde iban a sacar de circulación a los taxistas piratas y no lo han cumplido, de igual forma se iba a hacer un estudio de factibilidad. Quieren aprobar más concesiones en León y nosotros no estamos en acuerdo”, dijo Koulzon.
MINIMIZA HECHOS
Wilfredo Días, taxista, dijo que el alcalde junto con el Concejo “son sinvergüenzas” y que no le dan la cara al pueblo.
Por su parte el alcalde Manuel Calderón minimizó los hechos y las ofensas en su contra, y dijo que los transportistas venían “a pasear” y que “la posición es la misma, no hay más concesión”.
William Balladares, presidente de la cooperativa Fe Vida y Esperanza —que no tiene concesiones de placa—, dijo que los legales se pusieron violentos.
“Vamos a continuar en las calles, tenemos derecho a comer, no tenemos temor”, dijo Balladares.
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