Los niños de la comarca Los Pinos, Matagalpa, reciben clases en la casa comunal porque la escuelita multigrados está inundada y cubierta de lodo. LA PRENSA/ L. MARTÍNEZ

Deuda educativa en el sector rural

Ha llovido a cántaros en Los Pinos, 25 kilómetros al noreste de San Ramón, en el departamento de Matagalpa. La escuelita multigrados, al fondo de un barranco, está anegada y cubierta de lodo; el agua se filtra por las paredes de bloques, por lo que casi 50 niños ahora reciben clases en la casa comunal.

 

 

 

Luis Eduardo Martínez y Jeniffer Castillo

MANAGUA Y MATAGALPA

Ha llovido a cántaros en Los Pinos, 25 kilómetros al noreste de San Ramón, en el departamento de Matagalpa. La escuelita multigrados, al fondo de un barranco, está anegada y cubierta de lodo; el agua se filtra por las paredes de bloques, por lo que casi 50 niños ahora reciben clases en la casa comunal.

En la improvisada aula de clases el profesor Alberto Narváez dicta las lecciones a los niños, quienes, según su nivel académico, están separados en grupos de primero a cuarto grado de primaria.

[doap_box title=»Necesidad económica estimula deserción» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
  • En el 2011 el Mined se plantea completar los seis grados de primaria en tres mil centros escolares, principalmente de las zonas rurales del país.
En estas zonas los niños se ven obligados a trabajar a temprana edad. Joel Picado, por ejemplo, reconoció que, para ayudar con la manutención de la familia, debe buscar empleo en alguna finca cercana en el corte de café, como lo ha hecho en los últimos cinco años, para comprar útiles escolares y calzado.

Este año el invierno ha sido copioso en San Ramón, Matagalpa, acelerando la maduración del café y la temporada de cortes iniciaría antes, especialmente en las zonas bajas, confirmó Frank Lanzas Monge, ex presidente de la Asociación de Cafetaleros de Matagalpa.

En esas circunstancias Joel podría engrosar las cifras de deserción escolar que, según datos del Mined, en el 2010 se ha reducido al 10 por ciento, aproximadamente.

Pero el estudio de la Codeni apunta que el porcentaje de abandono escolar en el país aumentó. En primaria, por ejemplo, pasó del 10.2 por ciento en 2004 al 15.6 por ciento en 2008.

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Maestro y alumnos extrañan ir a la modesta escuela hecha por pobladores de la comunidad con materiales aportados por el Programa Mundial de Alimentos (PMA). Usan mesas y sillas de un Centro Infantil Comunitario porque la escuela no tiene muebles propios.

Esto refleja el abandono en los roles que, por defecto, competen al Ministerio de Educación (Mined).

Contrario a este abandono, el papel que están desempeñando las alcaldías de 11 municipios del país, principalmente en la gestión de programa de cooperación, podría colaborar a la solución de los problemas educativos como en San Ramón.

Así lo comprobó el estudio sobre inversión municipal en niñez y adolescencia que realizó el especialista Marvin García, de la Coordinadora de la Niñez (Codeni), en los municipios de Bluefields, San Miguelito, San Carlos, San Ramón, San Marcos, El Tuma-La Dalia, Ocotal, Macuelizo, León, Ciudad Sandino y Managua.

En los 11 municipios, de acuerdo con el estudio, la población escolar menor de 19 años es de 638,179 niños y adolescentes que demandan rehabilitación de escuelas, más docentes y educación completa (es decir que las escuelas tengan los seis grados de primaria) para elevar los niveles de calidad educativa.

DIFÍCIL SITUACIÓN

Joel Alexander Picado Ruiz, de 13 años, integra el reducido grupo de cuarto grado. Vive con su madre y dos hermanos en una casita de madera cuyo techo combina plástico con algunas láminas de zinc agujereadas.

La familia de Picado, encabezada por su mamá, Antonia Estebana Ruiz, vive en pobreza extrema, es decir con menos de un dólar al día.

“Ahorita las mujeres no tenemos trabajo, sólo los hombres están trabajando y como no tengo marido, sólo mi hijo es el que me ayuda”, lamenta Picado, refiriéndose a José Rafael Picado Ruiz, quien tiene 18 años y es el único de la familia que pudo terminar la educación primaria.

El presupuesto del Mined para este año es de 5,241 millones de córdobas, pero en términos reales (tomando en cuenta el deslizamiento del córdoba con respecto al dólar), es menor 12 millones de dólares.

De esto, el Mined destinó 3,547 millones de córdobas para la educación primaria. Del total 3,419 millones son para gasto corriente (burocracia y salarios, por ejemplo) y 128 millones córdobas para gasto de capital, es decir inversiones en infraestructura y equipamiento.

Por cada estudiante de primaria, el Gobierno de Nicaragua invierte apenas 188 dólares anuales.

Mario Quintana, experto en educación, refirió que si el país no invierte al menos el siete por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en la educación, no se podrán solucionar los problemas de acceso y calidad educativa.

“La educación es responsabilidad de todas las instituciones, pero dentro de las responsabilidades generales le corresponde al Mined que la promoción e inversión asegure el acceso con la calidad y pertinencia de la educación”, apuntó Quintana.

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