Hace ocho años, los Ángeles subieron a un chavalo de 20 años llamado Francisco Rodríguez, quien significó el sello de garantía en su avance hacia la Serie Mundial. El veloz derecho se anotó cinco victorias y ponchó a 28 bateadores en la postemporada, para convertirse en pieza clave de un bullpen, que comandado por Troy Percival allanó el camino hacia las victorias.
Algo de eso esperan ahora los Rojos del cubano Aroldis Chapman, el supersónico lanzador zurdo, quien tras haber desertado hace trece meses, firmó un contrato de 30.25 millones por seis años, y tras concluir su primera experiencia en las Ligas Menores, parece estar listo para dar el empujón final a la tropa de Cincinnati, en su regreso a los play offs desde 1995.
Chapman sedujo a los scouts durante el Clásico Mundial del Beisbol, con una bola rápida que en más de una ocasión alcanzó las 100 millas por hora. Sin embargo durante el entrenamiento de primavera, quedó claro que necesitaba ajustes en su mecánica y control, aspectos que da la impresión de haber mejorado y los Rojos lo llaman con la seguridad que los ayudará ahora.
El tirador de 22 años registró 9-6 y 3.57 en 39 partidos en Triple A con el Louisville. Si se ve fríamente, no son cifras que impresionen, pero cuando se revisa, que después de acumular un récord de 5-5 y 4.11 como abridor, saltó a 4-1 y 2.40 con ocho salvados, en faenas de relevo, no queda duda que por ahora su vida está en el bullpen y ahí va a trabajar con los Rojos.
¿Cómo manejará la presión de lanzar en las Grandes Ligas? “Cuando lanzas por la comida y lo haces con el éxito que él lo hizo en Cuba, no creo que tenga problemas en hacerlo, ahora que va a defender las comodidades que tiene”, explica el mánager de Cincinnati, Dusty Baker, famoso por crear un ambiente de mucha confianza para jóvenes jugadores en las Mayores.
De acuerdo a diversos reportes, Chapman alcanzó velocidades de hasta 105 millas en su bola rápida en las Ligas Menores. Sus 125 ponches en 95.2 entradas certifican el poderío que hay en su brazo. Además se asegura que su slider está devastador y su cambio ha progreso mucho. De todas formas, ya habrá tiempo para verlo, pero las expectativas son altas en Cincinnati.
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