Afectados en Acahualinca
Por Anne Pérez Rivera, Geiner Enrique Bonilla y Roberto Morales
Más de nueve mil manzanas de cultivos perdidos sólo en Tipitapa, graves daños a la infraestructura eléctrica que dejaron sin el servicio a más de seis mil pobladores y casi mil personas refugiadas en albergues públicos de Managua son los últimos recuentos del duro invierno que azota al país.
A nivel nacional, las estadísticas de Defensa Civil se mantienen en unos siete mil afectados, a pesar de que el lunes 23 de agosto pasado la cifra a penas era de mil 43.
De acuerdo con el Alcalde sandinista de Tipitapa, César Vásquez, cinco comunidades de ese municipio están incomunicadas, carecen de alimentación y de atención médica; mientras, otras 46 familias ya son atendidas en uno de los albergues activados. Los daños podrían incrementar, a pesar de que por el momento ya se reportan nueve mil manzanas de arroz, frijoles y maíz perdidos en esa zona.
En Managua, la situación tampoco es alentadora y la cantidad de albergados se ha triplicado. Hasta el lunes 23 de agosto pasado, la cantidad de damnificados en los tres albergues era de unos 300, pero ahora suman 953 personas que están recluidas en seis centros educativos de la capital.
Aunque las familias escapan de las inundaciones, en los albergues la situación también es crítica por la falta de espacio, alimentación balanceada y medicinas.
Sólo en la Escuela Elemental Acahualinca, la cantidad de albergados es de 477 niños y adultos que deben acomodarse en seis aulas.
“Y aquí nos estamos enfermando, porque sí vino el Minsa, pero nos dieron las recetas y nada de los medicamentos y nosotros no podemos comprarlos. En este albergue hay 47 lactantes y una docena de mujeres embarazadas, y tenemos a varios ancianos y todos necesitan ayuda”, indicó Víctor González, uno de los líderes comunales de Acahualinca.
ENFERMEDADES AZOTAN
En Colama, una comunidad rural a 18 kilómetros de Tipitapa, las familias ya están careciendo de alimentación, mientras las enfermedades aumentan.
Según indicó la doctora Maritza Cuan, directora del Sistema Local de Atención Integral en Salud (Silais), diariamente se están dando consultas médicas en los albergues y en algunos de ellos tienen personal médico de manera permanente. Según ella, hasta ayer se habían brindado cerca de 400 atenciones médicas, de las cuales el 25 por ciento fue por enfermedades respiratorias agudas y 12 por ciento por enfermedades diarreicas.
“Hay que recalcar que (los albergues) no son centros donde hay enfermos; la mayoría de la gente está sana y el trabajo de nosotros es prevenir infecciones y enfermedades”, señaló Cuan.
La funcionaria aseguró que a excepción de dos albergues que se habían creado recientemente, todos han sido fumigados, se han destruido los focos de criaderos de mosquitos y se abatizó para evitar un aumento en los casos de dengue.
Asimismo, ya se distribuyeron cerca de 500 litros de cloro, además de sales de distribución oral y desparasitantes a todas las familias albergadas. Además se completó el esquema de vacunación a todos los niños que tenían pendiente alguna vacuna.
OJO CON TRES ENFERMEDADES
Por su parte, el doctor Edmundo Sánchez, director de vigilancia epidemiológica del Ministerio de Salud (Minsa), indicó que las brigadas médicas se están movilizando a medida que van ocurriendo los fenómenos y se evacua a las familias.
Sánchez manifestó que se están enfocando en la prevención de tres problemas básicos, como son las enfermedades respiratorias agudas, el dengue y la leptospirosis, dado que los damnificados están consumiendo agua de mala calidad.
“En lugares donde hay ganado, donde la gente permanece en contacto con el agua, el riesgo es de leptospirosis. Queremos advertir a toda la población que esté en contacto con aguas estancadas que si presenta fiebre y dolor en las pantorrillas, que no se automedique y que vaya a los centros de salud”, sugirió Sánchez.
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“Para poder llegar hasta Tipitapa, salimos hoy (ayer) desde las tres de la mañana y llegamos a las nueve y media. Entonces, los que podemos, hacemos las compras porque la comida ya está escaseando, porque lo que teníamos sembrado se nos perdió. Lo peor también es que hay muchas personas con catarro, calentura y el puesto de salud que tenemos no tiene ni enfermeras ni medicamentos”, indicó el comunitario Vicente Enríquez, uno de los habitantes de Colama.
En El Brasil, una comunidad a 9 kilómetros de Tipitapa y a la que sólo se puede ingresar viajando primero en camión, luego en lancha para cruzar el río Brasil —que es el mismo que llega a Malacatoya— y finalmente en caballo para llegar al puesto de salud, la situación también es grave.
“Ahorita vamos al hospital de Tipitapa (Yolanda Mayorga) porque a mi niña le diagnosticaron dengue, entonces vamos de emergencia porque aquí no hay medicamentos”, dijo Keyling Guzmán, quien fue trasladada por la brigada médica municipal que llegó hasta El Brasil ayer al mediodía.
De acuerdo con un censo de los pobladores, sólo en Colama, El Brasil, Santa Bárbara, Tierra Blanca y Pueblo Nuevo, hay 470 familias incomunicadas.
Edmundo Sánchez, director de vigilancia epidemiológica del Minsa, indicó que sólo en el departamento de Managua se está atendiendo a 9 albergues con más de 1,150 personas. En el resto de los departamentos hay 60 comunidades afectadas y otras 784 personas albergadas.
El dato más reciente de Defensa Civil indica que los afectados por las lluvias ya suman unos siete mil, a pesar de que el pasado 23 de agosto la cifra apenas era de mil 43.
El director de vigilancia epidemiológica del Minsa adelantó que el número de afectados puede ser mayor, puesto que hay muchas familias que no se fueron a los albergues, sino que regresaron a sus hogares en las zonas de riesgo o se fueron a la casa de algún familiar.
El Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) tampoco tiene buenas noticias, porque su último reporte indica que las lluvias continuarán en el país.
Maritza Sánchez, meteoróloga del Ineter, informó ayer por la tarde que las lluvias serán de ligeras a moderadas. Las mañanas serán soleadas, pero por la tarde las lluvias continuarán.
LOS QUE SE QUEDARON A OSCURAS
Las intensas lluvias que se están dando en el país también causan afectaciones en el servicio de energía. La Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (Enatrel) reportó ayer varias fallas técnicas que sacaron del Sistema Nacional de Transmisión (SNT) la línea L6110.
Como consecuencia, unos 6,901 pobladores que habitan en la zona de San Carlos, San Miguelito, El Castillo, Los Chiles, Argentina, Esperanza, Azucena, Laurel Galán, El Castillo, Boca de Sábalos, Nueva Jerusalén, Morrito, Palos Ralos, Quinta Luz, Las Palomas; así como las comunidades Never Oporta, Walter Acevedo y El Tule se quedaron sin energía eléctrica durante unas veinte horas.
Por su parte, la distribuidora Gas Natural también reportó afectaciones en Managua, Rivas y Carazo, donde a consecuencia de las lluvias y las tormentas eléctricas los equipos de distribución fallaron.
EN TEPALÓN
La escasez de alimentos empezó a causar estragos entre la población afectada por las inundaciones en Tepalón 1, 2, 3, 4 y 5. Otras zonas que también reportaron serios problemas con la comida es el propio Malacatoya, por lo que centenares de personas ayer se aventuraron a viajar en lo que pudieron para comprar un poco de comida y medicinas. En la zona también se reportó la falta de luz eléctrica y agua potable.
“Una libra de frijoles vale 15 córdobas, una cabeza de ajo 10 córdobas, un plátano vale 5 córdobas, dos tomates 10 córdobas y si es la libra de arroz la encontramos a 12 ó 13 córdobas”, dijo la señora Silvia Meneses, habitante de Punta de Agua.
Pedro Antonio Castillo, profesor de la escuela Emmanuel Mongalo, de Tepalón, explicó que los 225 niños de este centro tienen 15 días sin recibir clases ya que el sitio está inundado.
El médico responsable del centro de salud de Malacatoya, Wilbert López, reportó vía telefónica que las enfermedades respiratorias, las diarreas y hongos en la piel han incrementado.
EN NUEVA SEGOVIA
Las lluvias en Nueva Segovia, impiden que las obras de reparación de los tramos de carreteras intermunicipales avancen de acuerdo con las exigencias.

“La prioridad es la carretera intermunicipal, ahí está toda la maquinaria disponible”, dijo el alcalde de Ocotal, Carlos Norori. Las calles que estaban deterioradas están peor y las que estaban buenas, están dañadas. El Plan de Reparación de calles de Ocotal lo implementarán en cuanto las condiciones climatológicas lo permitan, dijo Norori.
Por su parte, el presidente Daniel Ortega, minimizó anoche la situación actual de desastre, afirmando que esta es una situación que se da todos los años. Después de la conferencia, Ortega anunció que están trabajando en un Plan Nacional antidesastres, el cual darán a conocer próximamente.
(Con la colaboración de Lucía Vargas y Alina Lorío).

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