Oportunidad económica con China-Taiwán

Por Ricardo Sánchez Calero

Nicaragua apoya su sostenibilidad en las exportaciones agrícolas como fuente generadora de los recursos necesarios para costear la economía local, en la actualidad se refleja una diferencia entre los niveles de importación hasta por un promedio de 1,000,000 millones de dólares, con relación al volumen monetario de los productos que exportamos, esto genera para nuestro país una fuga de capital propio hacia otras economías, lo que conlleva carencia de liquidez para nuestras finanzas domésticas.

El problema principal que enfrenta nuestro país en términos de producción es el sistema obsoleto del aparato productivo, el cual casi funciona de forma artesanal, lo que conlleva a producir con costos elevados, baja calidad del producto, presentación en forma de materia prima, la falta de tecnificación del sistema va en detrimento del producto terminado, restándoles capacidades monetarias a su valor comercial y desventaja de competitividad con los países de la región que producen lo mismo.

Nicaragua y China-Taiwán firman un tratado comercial en el año 2006, el cual, a un balance del año 2009, representaba básicamente para nuestro país una inversión extranjera cuyo destino principal era el rubro de Zonas Francas, hasta por 14.3 millones de dólares y una cooperación bilateral en donaciones y préstamos de hasta por 194 millones de dólares, según autoridades del Mific y de Sysoda.

En el período 2010, las exportaciones de los productos nicaragüenses hacia el mercado taiwanés, especialmente productos denominados de primera necesidad como son los alimentos, han experimentado un incremento de hasta un 172 por ciento con relación al ciclo 2009, y la demanda que presenta este mercado para este mismo rubro se calcula en hasta un triple de las exportación actual, lo que conllevaría a una captación de capital de hasta por 44.5 millones de dólares adicionales para este ciclo.

Las exportaciones para un país son generadoras de riquezas, contraen la brecha entre los índices de importación y exportación, la captación de flujo de efectivo de otras economías producto de la actividad comercial convierte estos fondos en propios y abonan en la posición monetaria de la economía de cada país, derivando en el bienestar adquisitivo directo para fomentar la actividad comercial local.

En la actualidad China-Taiwán está ofreciendo un mercado atractivo para los productos nicaragüenses de primera necesidad, y a la vez, la oportunidad a la producción local de explorar con los productos emergentes no tradicionales a plazas extranjeras, y la obtención de los recursos que se necesitan como apalancamiento financiero de cara a la modernización de los actuales sistemas de producción, con miras a un desarrollo integral de nuestro aparato productivo.

De esta realidad comercial surge la oportunidad de que los productores locales establezcan alianzas estratégicas comerciales con entidades en China-Taiwán para que se conozca más de la demanda del mercado asiático, y poder asegurar cuotas de posicionamiento de los productos nacionales que tradicionalmente se están exportando, y garantizar el flujo de efectivo de estos mercados para la obtención de los recursos necesarios de inversión en la evolución de valores a nuestros productos.

Ésta es un oportunidad que no se debe dejar pasar, y aprovechar al máximo por todos los sectores participantes en la actividad económica de nuestra producción, Gobierno, productores, investigadores económicos, empresarios, para lograr una Alianza Estratégica Comercial y con sus aportes contribuir al diseño de una estrategia de desarrollo económico nacional para orientarla en función de la reducción de la pobreza de nuestro país con la maximización de los recursos de la producción local.

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