Manila/EFE
Filipinas creará un cuerpo de seguridad especial para afrontar las situaciones con rehenes, después de que ocho turistas procedentes de Hong Kong murieran el lunes durante el secuestro de un autobús en Manila, indicaron hoy fuentes oficiales.
El portavoz gubernamental Herminio Coloma indicó que el presidente del país, Benigno Aquino, ha ordenado la creación de esta fuerza de elite, integrada por soldados y policías, y «con personal altamente entrenado y con equipamiento moderno que podrá ser desplegado en cualquier punto del país».
El anuncio gubernamental aparece después de que se revelase que la Policía desestimó al grupo especializado en secuestros que envió el Ejército al lugar de los hechos para ayudar.
La Policía filipina cuenta con una Unidad Especial de Armas y Tácticas (SWAT) y otra Fuerza de Acción Especial para este tipo de crisis.
Aquino ha defendido la actuación de la Policía tras la condena de Hong Kong y Pekín, pero también ha ordenado a los ministerios de Justicia e Interior abrir una investigación.
Rolando Mendoza, ex capitán condecorado en diez ocasiones y expulsado del cuerpo en 2008 por un confuso asunto de robo y extorsión de drogas, secuestró el autocar con turistas para conseguir la readmisión en la Policía y la revisión de su caso.
Mendoza murió de un disparo en la cabeza efectuado por las fuerzas del orden en su asalto.
La Policía todavía no ha determinado la procedencia de los disparos que mataron a los rehenes.