BUENOS AIRES/EFE/AFP
El Gobierno argentino denunció anoche que los principales medios de este país, Clarín y La Nación, se apropiaron “ilegalmente” de la empresa Papel Prensa, la mayor fabricante de papel para periódicos del país, según un informe oficial presentado ayer en la sede del Gobierno.
La presidenta Cristina Kirchner (peronista progresista) anunció una investigación sobre presuntas maniobras de grupos periodísticos para adueñarse de Papel Prensa, en un acto con gobernadores, congresistas y empresarios.
En cambio, el multimedio que lidera el diario Clarín, junto con su socio el diario La Nación en la firma Papel Prensa, emitió más temprano un comunicados en el que denuncia “una historia inventada para quedarse” con la compañía papelera, en otro capítulo de un enfrentamiento a gran escala que sostiene con Kirchner. “Los accionistas privados (mayoritarios) de Papel Prensa (una parte minoritaria corresponde al Estado) venimos denunciando desde hace casi un año un plan del gobierno para apoderarse de la compañía y controlar el papel para diarios, insumo esencial de la prensa libre”, indicaron en su declaración.
Ayer, la mandataria, anunció que elevará a la justicia un informe sobre la supuesta apropiación fraudulenta de la empresa durante la dictadura (1976-1983) por parte de los dos multimedios. La presidenta argentina utilizó una cadena nacional para el anuncio, que incluyó un pormenorizado detalle de la investigación sobre la empresa de la que el Estado es propietario en un 28 por ciento.
En su comunicado, El Clarín y La Nación, expresaron que el Gobierno busca “controlar el papel” y “controlar la información a través de varias herramientas: la propaganda oficial, la ley de medios, el control del acceso a la información, al manejo militante de los medios públicos y la multiplicación de los medios paraoficiales”.
Kirchner rechazó que se persiga la expropiación con el fin de controlar a la prensa del país. “… Es simplemente para que dejen de controlar a los argentinos y dejen que la seguridad jurídica y las reglas del libre comercio y competitividad puedan ser gozadas por todos los empresarios editoriales”, señaló.
Otro golpe contra el multimedio había sucedido la semana pasada, cuando el Gobierno le quitó la licencia para operar a la firma Fibertel, perteneciente al grupo y proveedora de servicios de internet por cable, con una participación del 25 por ciento en un mercado de 4.2 millones de usuarios.
En esta lucha abierta terció la oposición, al unirse partidos socialdemócratas, derechistas, peronistas disidentes y liberales cristianos, para denunciar en el Congreso “un ataque a la seguridad jurídica y la libertad de expresión”.
El testimonio que esgrime el Gobierno para denunciar la irregularidad en Papel Prensa es el de Lidia Papaleo, viuda del banquero David Graiver y víctima del régimen, al ser secuestrada y torturada en 1976. La dictadura acusó en aquel entonces al poderoso Grupo Graiver, con fuertes inversiones en distintos sectores y controlante de Papel Prensa, de tener vinculaciones con el disuelto grupo armado peronista Montoneros.
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