Una Corte de facto. Así califican juristas y magistrados la crisis que se está viendo en el más alto tribunal del Poder Judicial. Afirman que la rifa de conjueces que se llevará a cabo el día de hoy no es más que una treta política para lograr la reelección presidencial de Daniel Ortega.
El jurista Carlos Tünnermann Bernheim explicó que la rifa de estos conjueces no tiene un fundamento legal, ya que la Constitución Política establece claramente en su artículo 163 que para cada Magistrado la Asamblea Nacional elige un conjuez y que éstos son llamados en el caso de que alguno de los magistrados esté ausente, se excuse, esté implicado o haya sido recusado.
“Las causales están claramente establecidas y ninguna de éstas se dan por el momento, pues los magistrados liberales están presentes”, dijo Tünnermann.
Agregó que los magistrados orteguistas están llevando a la Corte Suprema de Justicia a una total ilegalidad y, si impiden que los magistrados liberales participen en la formación de salas, les están dando un golpe de Estado, al sustituirlo por personas que no están legalmente convocadas.

“Los magistrados liberales tienen toda la razón de no querer hacer sala ni querer hacer juicios si en éstos participan abogados que ya no son magistrados, como es el caso de Rafael Solís y Armengol Cuadra, a quienes se les venció su período. En todo lo que ellos actúen firmando sentencias no tiene valor legal”, sostuvo el jurista.
El doctor Alfonso Dávila Barboza, ex magistrado presidente del Tribunal de Apelaciones de Managua, indicó que en estos momentos se está viviendo una de las crisis más vergonzosa en la vía judicial de Nicaragua, ya que no es posible que magistrados que conocen las leyes del país las estén tergiversando por caprichos políticos.
- Seis conjueces serán seleccionados el día hoy mediante una tómbola para ocupar los cargos de los seis magistrados liberales constitucionalmente electos.
En su carácter de presidente por primer vocal, y de vicepresidente, ella asume las funciones administrativas, pero no las jurisdiccionales, en consecuencia no está capacitada para llamar a los conjueces, afirmó el doctor Tünnermann.
Las acciones que hagan los conjueces serán nulas, dijo el magistrado Gabriel Rivera, pues no tienen la investidura de Magistrados.
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LA CAUSA DE TODO
Para Tünnermann Bernheim la causa de toda esta crisis que se está viendo en la Suprema Corte es el simple hecho de que Daniel Ortega quiere lograr a toda costa la reelección presidencial.
“Pero esta crisis se está extendiendo en todos los poderes del Estado, pues tenemos funcionarios de facto en el Consejo Supremo Electoral, una Contraloría de facto y el origen de todo es la ambición reeleccionista del presidente Ortega, y eso nos ha llevado una crisis nunca antes vista en la historia del país”, expresó.
Asimismo agregó que el Estado de Derecho está totalmente en ruina y eso se debe al decretazo, por la resurrección de la parte segunda de artículo 210 de la Constitución de 1987.
Tünnermann expresó que la única forma de salir de esta crisis es que la Asamblea Nacional nombre a los magistrados a los que ya se les venció su periodo.
Además solicitó que se cumplan los acuerdos de Metrocentro II, donde los partidos políticos se comprometieron a no reelegir a los magistrados del Consejo Supremo Electoral y que para los demás poderes del Estado se iban a escoger personas idóneas, capaces y con una trayectoria de honestidad e independencia.
NO HAY LEY REGLAMENTARIA
El ex magistrado del TAM de Managua, Dávila Barboza, lamentó que la corrupción está minando a los magistrados sandinistas de la Corte Suprema de Justicia y, por consiguiente, está llevando a un declive el sistema judicial.
Además dijo que no pueden hacer un llamamiento de los conjueces mientras no existe un reglamento aprobado por la Asamblea Nacional.
“¿Cómo van a hacer su labor judicial?”, cuestionó el ex magistrado Dávila Barboza. “De ahí comienza la crisis jurídica, ya que el llamado de los conjueces es ilegal y absurdo, pues los magistrados liberales están en sus cargos y no hay motivos para ser recusados, no están enfermos y tampoco fuera del país”, dijo el jurista.
Tünnermann agregó que para llamar a los conjueces, sobre la base del artículo 163 de la Constitución, se necesitaba que existiera una Ley reglamentaria, pero ésta no existe y tampoco ha sido reglamentada por la Asamblea Nacional.
“Los magistrados orteguistas publicaron hace ya unas semanas un anuncio en los periódicos, suscrito por la Corte Suprema de Justicia, donde no aparece ninguna firma, y en ese anuncio establecían un procedimiento para llamar a los conjueces a formar sala, pero ese documento no tiene un valor legal, ya que no existe la ley reglamentaria”, dijo.
Indicó que también llama la atención que los magistrados orteguistas se empeñen en hacer Corte Plena, llamando a formar parte de la misma a los magistrados que ya se les venció su término, de tal manera que es otra cosa incorrecta.
“ES UN ACTO CENSURABLE”
El ex magistrado dijo que en el caso de que el llamamiento de los conjueces fuera correcto, el problema está que no hay un reglamento y no se establece cómo se va actuar, y en qué momento van a usar el cargo que tienen legalmente los magistrados liberales.
“Es por eso que los juristas que tenemos experiencia y conocimiento de las leyes estamos condenando esta actividad que no es más de un carácter político y el cual es censurable de parte de los jueces sandinistas de la Corte Suprema de Justicia”, señaló Dávila Barboza.
Agregó que el llamar a los conjueces puede ser una especie de treta, ya que por debajo se puede someter a discusión los intereses reeleccionistas de Daniel Ortega, del tal manera que eso debe verse con mucho cuidado.
“Ahí se está manejando una situación política descarada y que nos hace mucho daño, pues se burla de la ley y crea un caos en el país”, expresó el ex magistrado del TAM.
MÁS IRREGULARIDADES
Otra de las irregularidades, señaló el magistrado liberal Gabriel Rivera, es que si la Corte no está integrada por sus salas, por lo tanto no puede llamar a los conjueces, ya que así lo establece la Constitución en el artículo 163.
Rivera afirmó que si se integran los conjueces sería una clara violación a la ley, pues sólo pueden llegar a casos específicos y cuando la Corte ya está integrada por sus salas.
“El problema es que no quieren que hagamos un voto disidente, que lo contempla la Ley Orgánica en el artículo 109. Ellos querían que firmáramos sentencias con los funcionarios que ya se les venció su periodo, y eso es ilegal”, dijo el magistrado Rivera.
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