En las unidades militares no se habla de partidos políticos ni se levanta bandera política, aseguró el inspector del Ejército de Nicaragua, general Denis Membreño.
El jefe militar encargado de hacer cumplir el apartidismo de la institución militar establecido en la Constitución Política de la República, sostuvo que tienen múltiples formas para evitar que sus miembros se involucren activamente en política.
Para ello, dijo, existen normativas que los militares en todos los niveles deben cumplir, esto dijo porque está claramente establecido en la Constitución Política de la República que el Ejército “es apartidista, apolítico y no deliberante”. Y de esta disposición están debidamente informados todos los militares a todos los niveles y, según el general Membreño, las cumplen al igual que lo hacen con otras normativas propias de la institución militar.
“En ninguna unidad militar ni se habla de partido político ni se levanta ninguna bandera política, mucho menos que se haga proselitismo”, sostuvo.
Para el inspector del Ejército en esa institución castrense han garantizado que tanto los oficiales como sargentos y auxiliares se apropien de estas disposiciones constitucionales.
A su criterio, esto tiene una lógica, pues como en todo Ejército buscan una cohesión alrededor de las órdenes y cumplimiento de tareas, ya que de permitir que se introduzcan temas ideológicos o partidarios en una institución militar, lo que lograrían es la división del cuerpo armado.
“Ya tendríamos un jefe que es de un partido, un soldado que es de otro partido y hasta se podría producir la desobediencia y el incumplimiento de las órdenes por otras razones”, explicó e inspector del Ejército.
Igual pasa, dijo, con el tema religioso, el Ejército es laico como mandata la Constitución, pues no pueden permitir que “por razones religiosas se descohesione el Ejército”.
Ante los señalamientos de algunos sectores de que por sus orígenes el Ejército es fiel a los dictados del presidente Daniel Ortega, Membreño manifestó que “la historia no la vamos a cambiar”. Dijo sentirse orgulloso de haber luchado en su momento “por la liberación de nuestro país”, pero aseguró que han aprendido a entender que “lo más sano para la institución es despojarnos de esos fenómenos”.
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