Poemas para vencer tu ausencia
I
Si te vas no importa,
el amor no tiene lugar ni tiempo.
II
Tomé una pluma y un papel cualquiera
Llena de nostalgia, quise escribirte,
¿Dónde?
En pocas horas te has alejado tanto, tanto…
que sólo puedo esperar tu regreso.
III
He buscado por todos lados tu recuerdo,
mas, al no encontrarlo
he comprendido que no puedes ser
pasado
¡pues todavía eres presente!…
IV
He llorado como una niña
en mi rincón preferido
y he sentido con más fuerza tu ausencia
abrazada a mi cuerpo.
V
Me he descubierto llorando
y es que otra vez empiezo a extrañarte.
VI
Sí, estoy sola,
rodeada de cosas que no transmiten nada.
Sola como un lucero en la inmensidad
del espacio
esperando tu regreso.
VII
Siempre acuden a mis ojos lágrimas
y a mi boca todas aquellas palabras
que no te dije
y hoy ya suenan sin sentido.
VIII
Hoy todo está igual que antes:
el aire fresco,
la tarde inundada de sol,
la casa callada,
¿y yo?
Yo, esperándote.
IX
Te busqué en calles solitarias,
en parques,
en rostros desconocidos,
en la cara enigmática de un oriental que toma fotos,
en la nariz morena y bien perfilada del árabe.
Te busqué en recuerdos,
en sueños,
en nostalgias
y tuve miedo de encontrarte
y no reconocerte.
X
Cuando muera
quiero que me incineren
y lancen mis cenizas al viento
a las montañas,
para así llegar hasta ti…
La casa grande
Aquella casa grande, llena de bulla,
risas, llantos y hermanos
no existe más que en mi recuerdo.
Aquella casa grande, donde crecimos juntos,
ha pasado a ser un lugar en la memoria.
Aquella casa donde el sol del poniente
se refleja en todos sus ladrillos
acumuló tesoros que ya no son nuestros.
Vuelvo, atraída por la nostalgia,
a recorrerla por fuera con mis ojos
llenos de lágrimas, el corazón oprimido
de tristeza, el cerebro llenándose de
imágenes cotidianas
que nunca más existirán.
Vuelvo a recorrerla por fuera
y a imaginarla por dentro.
Entre tantas lágrimas que el aire fresco azota,
surge la sonrisa de haberme sabido
infinitamente feliz.
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