“El que tenga ojos para ver, que vea; el que no cree, porque le dicen todos los días que es mentira, sencillamente, que siga las palabras de Cristo, y vaya a asomarse, que vaya con su familia, que vaya con sus amigos, que vea y se va a convencer de lo que está haciendo el Pueblo Presidente, porque es el Pueblo Presidente el que está gobernando en Nicaragua”.
D.O.S. el 19 de julio del 2010.
Yo tengo ojos para ver y le puedo decir a usted, querido Presidente, que he visto cómo ofreció que iba a utilizar el Centro de Convenciones Olof Palme como Casa Presidencial; he visto cómo mandó destruir la fuente bailarina frente a la antigua catedral y que nunca más la mandó “construir en otro lado” como dijo su vocera; he visto que desde que asumió la Presidencia ondea la bandera rojo y negra en las instituciones; he visto cómo usted viaja en aviones privados; he visto cómo usted ha ido a Libia e Irán y ha regresado sin la condonación de la deuda externa (que usted mismo adquirió en su primer gobierno de 10 años); he visto como en sus 4 años de gobierno el crecimiento económico ha sido en promedio de un 1 por ciento (que si les restamos el crecimiento poblacional de 3 por ciento, resulta en un decrecimiento de 2 por ciento).
Yo tengo ojos para ver y he visto, señor Presidente, cómo siguen los niños en los semáforos de Managua; he visto que se han adquirido fincas de ganado, estaciones de televisión y hoteles; he visto cómo la Conferencia Episcopal se aburrió de invitarlo a un Diálogo Nacional; he visto sólo la primera piedra de la refinería del Supremo Sueño de Bolívar; yo tengo ojos para ver y he visto cómo usted le regaló al Teniente Coronel Hugo Chávez un manuscrito original de Rubén Darío; he visto cómo usted le entregó un pasaporte a un fugitivo de la justicia internacional (el tailandés Taksin Shinawatra) a cambio de que trajera inversiones a Nicaragua (que no hemos visto); he visto cómo usted ha nombrado ministros, embajadores y funcionarios sin enviarlos a ratificación en la Asamblea Nacional; he visto cómo usted reconoce la “independencia” de Osetia del Sur y Abjasia y se niega a reconocer al Presidente democrático de Honduras.
Yo tengo ojos para ver, Presidente, y he visto cómo usted fomenta el culto a su personalidad inundando las calles y cielos con su foto mesiánica; he visto cómo ha resucitado (como Lázaro, dijo el Vicepresidente Jaime Morales) artículos de la Constitución de 1987 para que se queden en sus puestos los magistrados y contralores que usted “controla”; he visto que dicta decretos inconstitucionales prorrogando dichos cargos; he visto a niños de escuelas públicas junto a empleados estatales obligados— en las rotondas con la bandera del FSLN; he visto también las botellas de agua Perrier semiocultas en sus enfloradas tarimas; he visto cómo ha permitido y fomentado el fraude electoral más transparente de la historia; he visto cómo únicamente en el año 2009, sus funcionarios obtuvieron exclusión de procedimiento para utilizar C$$ 9 mil millones; he visto cómo usted escoge quien es ex vicepresidente para hacerlo diputado; y por último entre muchas otras cosas que he contemplado—, he visto señor Presidente, que usted no ha brindado una sola Conferencia de Prensa en sus más de 1,250 días como mandatario. Pero sabe cuál es el problema (para usted) Señor Presidente, que lo que yo he visto lo han visto más de 3 millones de nicaragüenses que el domingo 6 de noviembre del 2011 vamos a ir a depositar nuestro voto (si es que nos deja ).
Señor Presidente: el que tenga oídos para oír
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