El nuevo gobierno que asuma en el 2012 deberá mejorar la política económica de Nicaragua, elevar los índice de crecimiento y acelerar la reducción de la pobreza, dijeron empresarios y economistas durante la presentación de Los secretos de la política económica y la economía política , libro escrito por Noel Ramírez, ex presidente del Banco Central.
La mejoría debe iniciar, según Ramírez, con el fortalecimiento del Estado de Derecho y la creación de un sistema jurídico más sólido para atraer la inversión.
Para el presidente de la Cámara de Comercio Americana Nicaragüense (Amcham), Róger Arteaga, ése es el primer reto que tendrá el nuevo gobierno que asuma en enero del 2012.
Indicó que, tal como señala Ramírez en su obra, la transformación debe empezar mejorando la política estatal, fiscal y del gasto público, para que esté enfocada en beneficiar a los sectores más pobres.
El presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, afirmó que uno de los elementos es mejorar la política de ajuste al salario mínimo, para garantizar el empleo de los nicaragüenses.
Indicó que la empresa privada espera tener en las próximas elecciones una participación más activa, en la presentación de planes de crecimiento económico a los candidatos presidenciales.
Señaló que frente a las elecciones generales del 2011 se debe trabajar en un plan de gobierno.
El economista y ex presidente del Banco Central de Nicaragua, Mario Arana, manifestó que aunque todavía existen rezagos en la política económica del país, en los últimos años se ha avanzado en la estabilidad macroeconómica.
“Creo que estamos en el momento de una macroeconomía sana y creo que el desafío que tenemos es que se dé un cambio de administración, similar al que se dio en la administración pasada que logró trasladarle un programa vigente y logró trasladar una política de financiamiento externa normal, y eso es a lo que debemos aspirar con el nuevo gobierno electo en el 2011”, comentó.
Noel Ramírez planteó que el país debe mantener como “aliado” a la comunidad internacional, para impulsar una política económica sana. “El Fondo Monetario no es villano, es el aliado”, enfatizó.
“Se debe reconocer que no hay nada más político que la política económica, que no hay mejor política social que una política económica que promueva la inversión y el empleo”, puntualizó.
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