corresponsal/ granada
La señora Marta Azucena Dávila Gaitán, de 40 años, habitante del reparto Claudia Chamorro, de Granada, quedó solo con la ropa que andaba puesta y con todos sus enseres domésticos calcinados por el fuego, luego que un extraño incendio se propagara en el interior de su humilde vivienda, cuando ella salió a vender tortillas.
La mujer, que es madre soltera, habita en una paupérrima casa armada de trozos de madera y zinc desde hace 11 años.
Sus dos niños, de 6 y 8 años, la acompañan y ella elabora tortillas todos los días para mantener a su familia. “Anoche salí a vender las tortillas como siempre y cuando vine como a las ocho pude ver que de mi casa salía una luz, y yo creí que me habían instalado la energía eléctrica, pero era el fuego”, dijo la humilde mujer.
CHISPA DEL FOGÓN
Armando Oconor, inspector de la Dirección General de Bomberos (DGB) de Granada, explicó que se hizo una inspección la mañana de ayer y concluye que el fuego fue provocado por una chispa del fogón que está en el interior de la casita, originándose una llama abierta, al ser atizadas las brasas por el viento.
Señaló que no pudo ser un cortocircuito porque en la vivienda no hay energía eléctrica y tampoco encontraron productos de combustión, ni otro material inflamable.
Dávila sospecha que alguien pudo provocar el fuego para perjudicarla, pues hay personas interesadas en el terreno donde ella vive, a pesar que existe una constancia que le fue extendida en mayo del año 2006.
La constancia la firma Jorge Díaz Jiménez, entonces director de Relaciones con la Comunidad de la Alcaldía de Granada, donde se dice que el lote N° 15 del reparto Claudia Chamorro ha estado en posesión de Dávila Gaitán y que se le asigna a ella, pues en los archivos de la comuna no hay documentos a favor de otra persona.
“En consecuencia la única y verdadera beneficiaria del lote 15, reparto Claudia Chamorro, es la señora Marta Dávila Gaitán”, se lee en el documento.
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