De mirada dulce y sonrisa carismática, así es Belkis Ramírez, una mujer que ha dedicado su vida al mundo de la producción cinematográfica.
De cabello largo y piel morena, Belkis se ha entregado al cine en cuerpo y alma, y ha demostrado que ése no es un campo vedado para las mujeres.
Belkis dio sus primeros pasos en el mundo del cine con apenas 18 años, gracias a una beca que le otorgó el Instituto Nicaragüense de Cine (Incine) en los años ochenta para estudiar Dirección de Cine y Televisión en Bulgaria.
Cuando regresó a Nicaragua, descubrió que el Incine había desaparecido.
“Cuando yo regresé a Nicaragua me encontré con serias limitaciones económicas para hacer cine de ficción, así que hice mi primer documental. El tema fue la situación de las mujeres discapacitadas en Nicaragua”. Posteriormente Belkis dirigió el documental Una dulce mirada y Víctimas de una guerra silenciosa . Este último se presentó durante la tercera reunión de los Estados parte de la Convención de Otawa sobre la prohibición de minas, ya que su temática era las personas mutiladas por su explosión accidental.
Después de esta experiencia, Belkis produjo y dirigió un documental sobre la reconstrucción de las zonas afectadas por el Mitch en el departamento de Ocotal y participó en dos proyectos más, Nosotros y Qué hay en tu taza de café .
“ Nosotros era un proyecto a nivel centroamericano que analizaba la situación de los países afectados por el huracán Mitch después de su paso catastrófico, visibilizando el actuar de las instituciones y organizaciones involucradas. Qué hay en tu taza de café reflejaba la cruda situación que vivían los productores de café, quienes se hallaban en una posición de franca desventaja a la hora de negociar con las trasnacionales”, explica.
MÁS DE 80 DOCUMENTALES
Hasta el día de hoy Belkis ha producido más de 80 documentales.
Para Belkis el cine es una realidad mágica. “El cine es lo más bello y transparente que existe. Con él puedes reflejar realidades y sueños. Es la posibilidad de crear, volar y contar ese mundo soñado o inventado, y plasmar el contexto en el que vivimos como si fuera una fotografía”, comenta.
Además de trabajar el género del documental, ha hecho varios trabajos institucionales sobre temas de salud y la inserción de las mujeres en la Policía Nacional. Fue la directora de casting de las producciones El Camino y La Yuma , y ha producido varios comerciales.
- Hoy, tras una trayectoria artística impresionante, Belkis Ramírez ha demostrado que el amor por lo que hacemos es la clave para trazar nuestros sueños con las acuarelas del éxito.
Tu día más feliz: Cuando nació mi hija.
Tu mejor documental: Víctimas de una guerra silenciosa.
¿Qué es el cine, en tres palabras? Pasión, realismo y sueño.
¿Qué te falta por hacer? Un largometraje
de ficción.
¿Qué consejo le darías a las nuevas generaciones de cineastas? Que aprendan todo lo que puedan, que sean perseverantes y luchen por lo que quieren.
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La cineasta comenta que lo más gratificante de su trabajo es saber que las personas se identifican y sensibilizan con las temáticas abordadas.
“Lo que más me encanta de mi trabajo es ver la receptividad del público. Saber que mi esfuerzo ha dado frutos y que la gente ha hecho conciencia de una realidad a través de mi historia”.
Según Belkis, los temas sociales son importantes porque nos abren los ojos hacia una verdad que pretendemos ignorar, pero que está presente y es por tanto medible ante el ojo de la cámara.
“Cuando no hacemos nada ante los problemas que se nos presentan, la gente los normaliza. Nuestro mayor reto es hacer contacto con el lado humano de las personas a través de la tragedia, no para hacer llorar, sino para concientizar”.
Hoy cuando Belkis ve tras su espalda, no se arrepiente de que el documental entrara en su vida por la puerta ancha.
“El documental es el género por excelencia para contar el drama humano. Tiene el poder para generar cambios de comportamiento o formas de pensar. Con él siento que puedo aportar a la sociedad”, explica.
PREMIOS YRECONOCIMIENTOS
Aunque Belkis asegura que se ha movido poco en el mundo de los festivales, su trabajo ha obtenido varios galardones.
Su documental Víctimas de una guerra silenciosa ganó un reconocimiento en el Festival Ícaro como mejor documental y dirección. Una dulce mirada ganó un premio en el Festival Internacional de Vídeo Mirada de Mujer, celebrado en El Salvador en el 1994, y Qué hay en tu taza de café ganó una mención especial en el festival Ícaro.
Para Belkis el secreto del éxito ha estado en su pasión por el cine, así como en la dedicación, la organización y la entrega a esta forma de vida.
“Yo siempre he sido felizmente cuadrada, porque soy muy perfeccionista. Me gusta que las cosas se hagan bien. Siempre trabajo con un guion y maximizo mis recursos, porque en cine la planificación es básica para alcanzar las metas. También hay que trabajar en equipo y saber que un documental es un proceso que sólo se logra con el esfuerzo conjunto”, comenta.
Según la artista, el cine tiene mucho futuro en Nicaragua, sólo es necesario que el Gobierno apueste por él.
“ En Nicaragua hay muy buena base, gente que aprendió en el extranjero o de forma empírica, y que está dispuesta a dar su mejor esfuerzo en este mundo maravilloso de las imágenes y las palabras”, asegura.
EL FUTURO Y SUS OTRAS PASIONES
Actualmente Ramírez está trabajando en dos proyectos. Uno aborda la historia de un joven pandillero que intenta reinsertarse en la sociedad después de una vida plagada por la delincuencia y la violencia.
El otro es sobre un proyecto de la cooperación española impulsado en varias comunidades del río San Juan, tales como El Castillo, El Puentón, Sábalo, San Juan del Norte y Solentiname. El proyecto incluye el desarrollo turístico de estas regiones, la protección del patrimonio histórico, el potencial agrícola, la búsqueda de nuevas fuentes de ingreso, varias obras urbanísticas y ambientales. El objetivo es mostrar cómo le ha cambiado la vida a sus habitantes a raíz de este proyecto.
La docencia es otra de las pasiones en la vida de esta cineasta, quien ha trabajado en universidades como la UCA, la UCC y la Uraccan.
“Cuando veo a mis alumnos desafiando los recursos y retando las limitaciones económicas para hacer realidad un sueño que ha nacido de lo que yo les enseñé me siento completa. Siento que yo puse mi granito de arena en ese proceso creador”.
La danza también es parte de la vida de Ramírez, quien es una de las integrantes del ballet Macehuatl.
“La música siempre ha sido parte de mi vida. Bailo desde los 4 años. Para mí la danza es una forma de expresar sentimientos y emociones a través de los movimientos armoniosos del cuerpo. Si el cine es mi realización completa como profesional porque creo, aprendo y comparto con el público, el baile es mi vicio, porque es una forma de comunicación por excelencia”.
De nada, porque sin mis errores no sería lo que soy hoy. Cuando nació mi hija. Víctimas de una guerra silenciosa. Pasión, realismo y sueño. Un largometraje de ficción. Que aprendan todo lo que puedan, que sean perseverantes y luchen por lo que quieren.
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