Caracas/EFE
La emisora Globovisión de la televisión privada de Venezuela aseguró ayer que la Policía tomó hoy la residencia de Nelson Mezerhane, uno de sus principales accionistas y prófugo de la Justicia por la quiebra supuestamente fraudulenta de un banco de su propiedad.
La Guardia Nacional (GN, policía militarizada) tomó la residencia de Nelson Mezerhane en Caracas. La abogada del empresario, Magaly Vásquez, denunció que no le permitieron el acceso a la vivienda y pidió al Ministerio Público que dé una respuesta tras esta actuación, dijo la emisora en su página web.
Añadió que el general a cargo de la acción le comunicó a la abogada que se trataba de una labor de verificación de bienes, pero que la profesional fue impedida de participar en la diligencia.
Ésta se produce después de que el presidente venezolano, Hugo Chávez, dijera el pasado 20 de julio que controlará el 48.5 por ciento del capital de la emisora, de línea editorial abiertamente antigubernamental.
Alberto Federico Ravell, poseedor de un 10 por ciento de las acciones de la emisora, dijo a Efe un día después que los accionistas resistirán los atropellos del caudillo y destacó que Globovisión ha insistido en que su línea editorial ni se expropia ni se interviene.
Chávez sumó el 28.5 por ciento accionarial que, según dijo, tiene Mezerhane, dueño de un banco recientemente intervenido por el Estado por falta de liquidez, al 20 por ciento de Luis Núñez, accionista recientemente fallecido, porcentaje que está en el aire, de acuerdo con sus palabras.
Ravell aseguró que Chávez se equivocó en su baile de cifras, porque como máximo el Estado puede hacerse de un 25 por ciento correspondiente a la participación de Mezerhane.
Mezerhane está prófugo de la Justicia, al igual que el presidente de Globovisión, Guillermo Zuloaga, este último imputado en una causa judicial por usura y asociación para delinquir, a causa del presunto ocultamiento de unos vehículos para su posterior venta a precios inflados.
Ambos se encuentran en Estados Unidos y Chávez ha pedido públicamente al Gobierno de Barack Obama que extradite al banquero, porque a su juicio es un ladrón que se robó la plata de los ahorristas.
El gobernante ha insistido en que espera hacerse de todas las propiedades de Mezerhane, entre ellas su participación en Globovisión, para recuperar parte de los 1,600 millones de dólares que calculó como el aproximado de los ahorros de los 600,000 clientes del banco intervenido a inicios de año.
Chávez también confía en que pase al Estado el 20 por ciento de las acciones que estaban en poder del accionista fallecido, alegando que los derechos de herencia no existen en los contratos de concesión del espectro de las ondas de televisión.
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