Edgard Rodríguez C.
George Steinbrenner fue un código diferente para distintas personas. Para unos fue un hombre con temperamento de cocodrilo excesivamente ambicioso. Para los seguidores de los Yanquis, un propietario comprometido con el éxito y empeñado siempre en satisfacer a su clientela.
Dicen que tras la derrota ante Arizona en el 2001, Steinbrenner dijo esa misma noche a Brian Cashman, su gerente, “manda que emitan un comunicado pidiendo disculpas a los fanáticos y convoca a una reunión para mañana para que reestructuremos el equipo del próximo año”.
Al año siguiente no ganaron los Yanquis. Tampoco al otro, ni en los siguientes seis, pero me parece que la actitud del dueño era la correcta. Si se aspira al éxito, sin importar el ámbito en el cual se busque, no se puede perder tiempo. Hay que planear y ejecutar a lo inmediato.
Eso mismo debería hacerse con la Selección Nacional de Beisbol, cuyo arribo está previsto para hoy, luego de su formidable desempeño en los Juegos de Mayagüez, Puerto Rico, donde se capturó la medalla de bronce, a pesar de los pronósticos terribles al momento de partir.
Hay que comenzar a trabajar ya sobre un plan a corto plazo, para la consecución de recursos y ver si es posible la contratación de un entrenador extranjero de calibre. Es urgente definir el asunto del tiempo de preparación del equipo y que no se choque con la Liga Profesional.
Nuestro beisbol tiene tres cabezas: la Feniba, que parece la menos incidente; la Comisión del Beisbol Superior, que es el enlace con el Gobierno, y la coordinación de la Liga Profesional, que ha iniciado movimientos para su próximo torneo. Y se especula que ya hay fricciones.
Lo que pasó con el reciente Pomares, terminado a la carrera porque chocaba con el viaje, no con la preparación, sino con el viaje de la Selección a Puerto Rico, no debe volver a ocurrir.
Eso se resuelve con un plan, pero sobre todo, con la actitud correcta y con colaboración.
La próxima parada de la Selección es la eliminatoria en Puerto Rico, donde se va a buscar el pase para los Panamericanos del 2011 y para el Mundial. Se espera un torneo más exigente, con más y mejores profesionales en cada equipo. Así que hay que comenzar a trabajar ya.
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