El Ministerio de Salud (Minsa) aseguró que no cuenta con suficiente personal técnico para supervisar constantemente todos los puestos de venta de medicamentos en el país, especialmente de aquellas medicinas de consumo libre que se distribuyen en el sector informal.
Muchos de estos medicamentos no cuentan con un debido registro sanitario y algunos incluso pueden ser falsificaciones de otros medicamentos que se fabrican en laboratorios ilegales y clandestinos.
Sin embargo, las autoridades sanitarias han indicado que también es responsabilidad de la población tomar conciencia sobre el lugar en el que adquieren los fármacos.
Ayer LA PRENSA publicó una investigación sobre la venta de medicamentos adulterados o sin registro sanitario en el Mercado Oriental, donde se encuentran versiones de Neurobión, algunos desparasitantes, tratamientos para bajar de peso e incluso pastillas anticonceptivas, distribuidos a menor precio por vendedores ambulantes, que no cuentan con un permiso del Minsa, tal como lo establece la Ley de Medicamentos y Farmacias. El doctor Carlos Cuadra, director de servicios especiales del Minsa, indicó que el país cuenta con un centro nacional de diagnóstico de referencia.
En dicho centro se realiza el control de calidad de los medicamentos que ingresan al país y si éstos no cumplen con las normativas, entonces ese medicamento no se distribuye.
Pero en los tramos de los mercados, en los buses y en las paradas, nunca falta un vendedor que ofrezca complejos vitamínicos, reconstituyentes mentales o tabletas de ácido fólico a precios muy por debajo de los que normalmente se cotizan en una farmacia.
- En el Mercado Oriental hay más de 20 mil comerciantes y sólo cinco personas para realizar inspecciones higiénico-sanitarias, confirmó el técnico de inspecciones en ese mercado, Francisco García Jirón.
Eso de los medicamentos le corresponde al área de Farmacias y Drogas del Minsa, donde ellos se enfocan en ese tema. Nosotros como inspectores de higiene no vemos esa parte que es del Minsa. No nos corresponde, defendió García.
El Gerente General de Commema, Alcides Altamirano, dijo que es difícil saber qué hace cada tramo y también deslindó responsabilidades de la venta de medicamentos adulterados sobre el Minsa.
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“Lo que está pasando es que nuestras fronteras son muy vulnerables y sabemos que en el Oriental se vende de todo y la verdad es que el contrabando siempre existe, y la otra cosa es que el personal es insuficiente para andar supervisando”, señaló Cuadra.
El funcionario además indicó que han tenido notificaciones de estos casos y que el Ministerio ha estado tomando cartas en el asunto, en conjunto con la Policía para el decomiso y la destrucción de estos productos.
“La Policía Nacional tiene una dirección que se llama Dirección Económica y es la que está prácticamente autorizada para hacer los controles en relación a la venta de productos; eso se hace en conjunto con el Ministerio”, aseguró Cuadra.
EL CONTROL ESTÁ SOBRE LAS FARMACIAS
Alberto Lacayo, presidente de la Asociación de Farmacias, manifestó que el Minsa mantiene un estricto control sobre la distribución de los medicamentos, pues los obliga a comprar el producto a los distribuidores autorizados por el sistema de salud; “nosotros no podemos comprar en cualquier canasto”, dijo Lacayo.
Lacayo también aseguró que cuando el producto está próximo a vencerse o tiene que salir de circulación por orientación del Minsa, la compañía distribuidora se presenta a retirar el medicamento.
“Ninguna farmacia que compra medicinas a distribuidores legalmente establecidos en Nicaragua debería tener problemas con las autoridades del Ministerio de Salud”, puntualizó Lacayo.
Por su parte Eduardo Serrano, presidente de la Asociación Nicaragüense de Distribuidores de Productos Farmacéuticos (Andiprofa), señaló que estos medicamentos falsificados son productos de mucho movimiento y muy conocidos por la población, por lo que tienden a confundir al consumidor.
“Creo que lo que falta es un poco de coordinación entre el Ministerio de Salud y la Policía, que son los que tienen que apoyar en este sentido; que se refuerce la parte de la revisión, que no haya puestos ilegales y que la misma Policía apoye para cerrar o decomisar productos que se andan vendiendo en la calle”, adujo Serrano.
Ante esta problemática, la vocera de la Policía Nacional, comisionada Vilma Reyes, dijo que en principio le corresponde al Minsa actuar y que junto con la Policía se coordina todo el proceso investigativo que el Minsa les solicita.
OJO DONDE LO COMPRA
Jorge Luis Prosperi, representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), señaló que la venta ilegal de medicamentos no es una noticia que sorprenda, pues es una problemática que se da en toda la región. Sin embargo, insistió que el primer control lo debe hacer el consumidor.
“Primero, no hay que automedicarse; si alguien se siente enfermo, pues que busque atención en un centro de salud o clínica privada; ahí le van a recetar un medicamento y que vaya con esa receta a una farmacia de las del Ministerio o la de los hospitales, pero que no se vaya al mercado a comprar medicamentos en una esquina y que le den cualquier cosa”, señaló Prosperi.
El funcionario destacó que el Minsa tiene todo un programa de regulación y control de medicamentos, dentro del cual se supervisan periódicamente las farmacias y los expendios de medicamentos, sin embargo admitió que tener un control total sería muy difícil porque no se puede tener una persona vigilando en cada sitio de venta, sobre todo los distribuidores ambulantes que no tienen puesto fijo de distribución.
“Nicaragua es muy grande y hay muchos sitios donde le venden cosas a uno; entonces el control total y absoluto es muy difícil. Yo sinceramente haría un llamado a la población para que la propia población cuide su salud y no se exponga al consumo de medicamentos de cualquier clase”, finalizó Prosperi.
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