CARACAS/AFP
Las Fuerzas Armadas de Venezuela se mantenían en “apresto operacional” para cumplir órdenes del presidente Hugo Chávez, después que rompiera relaciones con Colombia y alertara a las tropas por una posible agresión, aunque la situación fronteriza aún era de normalidad.
“La Fuerza Armada Nacional Bolivariana mantiene su apresto operacional y está dispuesta a obedecer las tareas que sean impuestas por el comandante en Jefe y Presidente de la República”, informó ayer en televisión el Ministro de Defensa, general Carlos Mata.
Chávez ya había ordenado a las tropas estar en “alerta máxima” ante la probabilidad de una posible agresión por parte de Colombia, que acusa a Venezuela de albergar en su territorio a unos 1,500 guerrilleros.
Ayer el vicepresidente venezolano Elías Jaua señaló que la Fuerza Armada mantiene su “operación normal” en la frontera, pero “con el alerta que orientó” Chávez.
Jefes militares en la frontera ratificaron el reporte e indicaron que los puentes internacionales hacia Colombia están abiertos. Venezuela tiene desplegados en su frontera con Colombia, de unos 2,000 km de extensión, a unos 20,000 efectivos, según fuentes militares.
PRIMERA VEZ EN 1999
Chávez rompió relaciones diplomáticas con Colombia por primera vez desde que llegó al poder en 1999, después que su vecino exhibiera una serie de pruebas ante la Organización de Estados Americanos (OEA) para demostrar la presencia “activa” de rebeldes en territorio venezolano.

Pero la del jueves, según Chávez, es una medida “lamentable, pero necesaria”, al considerar que “el gobierno de Uribe es capaz de cualquier cosa, lleno de odio contra Venezuela”.
Chávez congeló relaciones con Colombia hace un año a raíz de un acuerdo de cooperación militar firmado entre Bogotá y Washington, que Venezuela considera una “amenaza” para la región.
El mandatario venezolano insistió en que temía una posible agresión por parte de Colombia, aunque dejó una puerta abierta a la posibilidad de normalizar las relaciones a partir del 7 de agosto, cuando asuma el sucesor de Uribe, Juan Manuel Santos.
Espero que Santos “tome cartas racionales en el asunto”, dijo Chávez.
Bolivia compartió ayer esa aspiración e hizo “un llamado” al nuevo gobierno colombiano para “encontrar en paz y armonía” la solución a la crisis.
Para la analista internacional venezolana Maruja Tarre, es “muy evidente” que el objetivo de Chávez era centrar la atención en la ruptura diplomática para que las denuncias de Colombia pasaran “a segundo plano”.
“La ruptura se va a resolver cuando Santos asuma el poder, pero el problema de fondo (las demandas que ha hecho Colombia) seguirá intacto”, comentó Tarre.
SANTOS EN SILENCIO
El mandatario electo Juan Manuel Santos mantenía ayer por segundo día su silencio en torno a la ruptura de relaciones colombo-venezolanas durante una visita a Panamá, parte de una gira por la región.
Aunque analistas políticos y representantes comerciales venezolanos manifestaron ayer su esperanza en que la llegada de Santos al Gobierno abra la vía hacia la normalización de las relaciones bilaterales.
Asimismo, sectores comerciales y empresariales expresaron su “profunda preocupación” por la nueva escalada del conflicto binacional, y llamaron a los dos gobiernos a restablecer lo más pronto posible un “diálogo” que permita elevar el volumen comercial.
PIDEN CUMBRE DE UNASUR
Venezuela hizo un llamado al bloque regional Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) para convocar a una cita “de emergencia” de sus cancilleres. El secretario general del bloque, el ex presidente argentino Néstor Kirchner, viajará a Caracas el 5 de agosto para reunirse con Chávez, y al día siguiente se trasladará a Colombia para dialogar con Uribe y Santos, confirmó un vocero del organismo.
De igual manera, el Presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, viajará el 6 de agosto a Caracas para reunirse con Chávez y dialogar sobre el mismo tema.
CULPAN A INSULZA
El canciller de Ecuador, Ricardo Patiño, opinó ayer que Insulza ha demostrado “absoluta incapacidad” para dirigir ese organismo hemisférico, al no impedir la celebración de la reunión extraordinaria y lo culpó de la ruptura de las relaciones entre Colombia y Venezuela.
Pero Insulza se defendió al asegurar que hizo todo lo posible para evitar la reunión extraordinaria. “Hablé con el canciller de Colombia (Jaime Bermúdez), pero no hubo disposición a postergar el Consejo, y no hay absolutamente nada que yo pueda hacer al respecto”, recalcó.
Por otro lado, el Departamento de Estado de Estados Unidos consideró, a través de un comunicado, que las denuncias que hizo Colombia “deben ser tomadas muy en serio”.
Jefes militares y funcionarios estadounidenses han denunciado en varias oportunidades la presencia de guerrilleros en Venezuela, así como su preocupación por presuntos nexos entre el gobierno de Chávez y las guerrillas colombianas.

Ver en la versión impresa las páginas: 8 A