El narcotraficante mexicano Jesús Acosta Guerrero. LA PRENSA/AP /SSPF

Desestiman nueva etapa de violencia en México

La reciente e inédita detonación de un carro bomba en Ciudad Juárez no significa una nueva etapa en la espiral de violencia que vive México debido a la lucha contra el narcotráfico, consideró ayer el Embajador mexicano en Estados Unidos, Arturo Sarukhán.

WASHINGTON/AP

La reciente e inédita detonación de un carro bomba en Ciudad Juárez no significa una nueva etapa en la espiral de violencia que vive México debido a la lucha contra el narcotráfico, consideró ayer el Embajador mexicano en Estados Unidos, Arturo Sarukhán.

“Fue dirigido a la Policía porque un par de días antes la Policía había arrestado a un cabecilla clave de este grupo de sicarios, que ahora ha decidido no sólo asesinar gente sino también traficar drogas”, agregó el diplomático, durante un simposio celebrado en el Congreso estadounidense sobre la violencia en México.

Sarukhán agregó que no era la primera vez que la delincuencia organizada apela a “otros medios” para enfrentar a los cuerpos de seguridad.

El estallido del coche bomba en Ciudad Juárez ocurrió la noche del jueves, causando tres muertes.

Un funcionario estadounidense manifestó que los atacantes aparentemente usaron un explosivo industrial gelatinoso llamado Tovex, utilizado comúnmente como sustituto de la dinamita, y que había sido robado a compañías privadas. La fuente, familiarizada con la pesquisa y que habló a condición de guardar el anonimato, no tenía detalles de cómo se armó la bomba.

La Policía Federal mexicana ha dicho que el coche bomba fue colocado en represalia por el arresto ese mismo día de Jesús Armando Acosta Guerrero, alias “El 35”, y supuesto líder del grupo armado La Línea, al que se le atribuye ser el brazo armado del cártel de Juárez.

La Procuraduría General de la República (PGR) de México informó ayer que se aprobó un arresto domiciliario de 40 días contra Acosta Guerrero para que la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada culmine su pesquisa.

En tanto, en la ciudad de Cuernavaca, a unos 40 kilómetros al sur de la capital mexicana, dos policías municipales fueron asesinados el martes por la mañana a balazos.

Hombres armados a bordo de dos autos abrieron fuego contra la camioneta oficial en la que iban los uniformados Elías Rea Avilés, de 38 años, y Víctor Diego Navarrete, de 30, a sólo 250 metros del cuartel de la Secretaría de Protección y Auxilio Ciudadano.

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