Por Matthew Lee
KABUL/AP
El gobierno del presidente Barack Obama está presionando a Afganistán para que haga un mayor esfuerzo en su lucha contra la corrupción, dijo la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton, quien llegó al país para asistir a una conferencia sobre la guerra, la reconstrucción y el desarrollo del país.
Clinton aterrizó este lunes en Kabul luego de dos días de conversaciones en Pakistán, donde le pidió a funcionarios que trabajen más estrechamente con el gobierno del presidente afgano Hamid Karzai en la lucha contra los extremistas.
Se espera que la dirigencia afgana presente planes para mejorar la seguridad e implementar reformas en la conferencia del martes.
Antes de aterrizar, Clinton le dijo a reporteros que la conferencia «mostrará un mayor dominio y liderazgo afgano», por lo cual han trabajado.
Clinton dijo que está preocupada ante reportes que hablan de una malversación de la asistencia humanitaria estadounidense, pero dijo que el problema no es sólo del gobierno afgano.
«También tenemos que mirarnos bien a nosotros mismos, porque está muy claro que nuestra presencia, todos los contratos que hemos hecho, están alimentando el problema», dijo. «Esto no es sólo un problema afgano, es internacional. Debemos hacer un mejor trabajo a la hora de canalizar y monitorear nuestra propia ayuda».
La funcionaria informó que Estados Unidos «está presionando al gobierno afgano en todos los niveles para que sea más responsable, y esté encima de la corrupción», pero dijo que Estados Unidos también tiene la tarea de mejorar la gerencia de sus programas de asistencia.
Horas antes, en Islamabad, Clinton tuvo conversaciones de alto nivel con autoridades de Pakistán, a las que anunció nuevos proyectos de asistencia para mejorar los sectores hidráulico, eléctrico y sanitario en el país.
Los proyectos se inscriben en la asistencia por 7.500 millones de dólares para convencer a los paquistaníes de que Washington no sólo centra su apoyo en la lucha del país contra el Talibán y al-Qaida, sino también en una mejora del nivel de vida de la población.
Las iniciativas tienen como propósito reducir la animosidad antiestadounidense en el país y amplían el espacio de la cooperación de Pakistán con las acciones de Washington sobre la guerra en la vecina Afganistán.
Clinton dijo que Estados Unidos concluirá dos proyectos de hidroeléctricas para el suministro de energía a más de 300.000 personas en zonas cercanas a la frontera afgana, restaurará o construirá tres instalaciones médicas en el centro y sur de Pakistán, y emprenderá un nuevo plan para mejorar el acceso al agua potable en el país.
Estos proyectos y otros para fomentar el crecimiento económico tendrán un coste de 500 millones de dólares y serán financiados con una legislación del congreso para triplicar la asistencia no militar a 1.500 millones de dólares anuales durante cinco años.
Clinton comenzó ayer una visita por el sur de Asia atestiguando en Islamabad la firma de un importante acuerdo comercial entre Pakistán y Afganistán, el cual reduce las restricciones en la frontera. El convenio debe ser ratificado por el parlamento afgano y el gabinete paquistaní.