Mientras aún se desconoce un informe oficial de lo ocurrido hace ocho días en Chichigalpa, el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) determinó ayer que en este caso los operadores de justicia de la zona incurrieron en una serie de anomalías y por tanto el operativo, que terminó en una trifulca, no debió efectuarse.
- El Cenidh recomienda a la Policía Nacional que realice una investigación exhaustiva, a fin de que determine e individualice las responsabilidades penales y disciplinarias. Y a la Fiscalía que delegue un equipo que coadyuve en el proceso investigativo de la Policía, a fin de determinar a la mayor brevedad posible las responsabilidades penales que pudieron derivarse del uso excesivo de la fuerza y de las armas de fuego.
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Menciona ese organismo, entre otras cosas, que la orden de detención de uno de los trabajadores, que originó el incidente, no tenía validez, que el monto de lo robado no sólo ameritaba mediación sino que además no requería de privación de libertad.
En su informe, el Cenidh destaca las declaraciones de familiares y lesionados, quienes aseguraron que ese día los oficiales dispararon indiscriminadamente a la humanidad de los protestantes.
A su vez, denunciaron ante el Cenidh que funcionarios de la Dirección de Auxilio Judicial de la Policía se presentaron al hospital a tomarles fotografías, muestras de sangre y en la búsqueda de rastros de pólvora en las manos y brazos; pero no les tomaron entrevistas, o su versión sobre los hechos y la forma en la que habían resultado lesionados.
Para el Cenidh, el operativo policial ejecutado ese día para la detención de Alonso Israel Cuadra Zamora “nunca se debió realizar”, por cuanto la orden girada por el Juzgado Local carecía de vigencia y validez, pues la misma indicaba que la detención era para presentar al acusado en audiencia del 21 de abril. “En consecuencia, se violó el derecho de libertad individual y seguridad jurídica”, dice el Cenidh.
Al tiempo que señala el Cenidh que los resultados fatales en perjuicio del derecho a la vida de Ervin José Urrutia López y Norvin Antonio Flores Flores (q.e.p.d.), así como el derecho a la integridad física de los lesionados, evidencia un excesivo y desproporcionado uso de la fuerza y armas de fuego, que puso en riesgo la vida y seguridad de la población de Chichigalpa.
Por tanto, considera el Cenidh, que en esa actuación la Policía incumplió con los parámetros internacionales, establecidos en los principios básicos sobre el empleo de la fuerza y de armas de fuego.
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