Paula Ruiz, originaria de Nagarote, dice estar con la “moral en alto” pese a las críticas que difundieron contra ella medios de comunicación del exterior después que el estadounidense Edgardo Sensi, de 53 años, admitiera delitos sexual en Estados Unidos e indicara que ella le permitió abusar de su niña de cuatro años en Nicaragua.
Ruiz refirió que toda la comunidad la conoce y da fe de su buena conducta.
Agregó que el fin de semana fue visitada por corresponsales extranjeros, incluso funcionarios de Investigación Federal de Estados Unidos, a los que demostró la falsedad de las declaraciones del hombre.
La joven madre demostró que sus dos niñas están sanas y nunca han sido abusadas, según el resultado de la valoración que les practicaron en el Instituto de Medicina Legal.
La perjudicada afirmó que lo que ocurrió fue que ella tuvo un noviazgo con el extranjero, a quien conoció porque integraba un grupo que apoyaba proyectos para niños.
“A los menores del municipio les financiaban talleres de costura, repostería y deportes”, dijo la mujer.
“Él era cariñoso y se portaba muy bien con mi familia y con la familia de la casa donde él se alojaba cuando venía al país”, expresó Ruiz.
“Cuando venía de Estados Unidos lo recibíamos en el aeropuerto. Él traía regalos a mucha gente”, manifestó la joven.
Dijo que Sensi le dio un anillo de compromiso, porque había pedido su mano para casarse y llevársela a Estados Unidos.
En cuanto a que él se declaró culpable de delitos sexuales con niños, ella no tiene duda, porque recientemente se enteró de que éste le compuso la casa a una adolescente del mismo municipio y tiempo después por teléfono le vivía recordando que “ya era tiempo que le pagara”, según relatos que a terceras personas hizo la joven.
Ruiz dijo que ella fue bien tratada por el extranjero, pero después de la relación sentimental éste cambió, obligándola a la sumisión.
Agregó que la relación con Sensi en un 90 por ciento fue por teléfono celular, debido a que lo conoció en el 2005 y éste venía a Nicaragua al año o cada dos años.
Asegura la joven que ella nunca le pedía nada a Sensi, pero él la llamaba de Estados Unidos y le indicaba que le había depositado 100 dólares.
El extranjero siempre estaba rodeado de muchos niños menores de edad, sostuvo.
Edgardo Sensi, de 53 años, ex ejecutivo de turismo en Estados Unidos, se declaró culpable en una corte federal de Bridgeport de abusos sexuales a niñas en su país y en Nicaragua. En septiembre podría ser condenado a 95 años de cárcel en Estados Unidos.
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