Madrid/Ap
La selección de España, flamante campeona mundial, recibió una apoteósica bienvenida ayer, de un país que por un momento olvidó las penurias económicas, las disputas políticas y las rivalidades regionales.
Cientos de miles de personas —probablemente más— atestaron las avenidas históricas de Madrid mientras un autobús descapotado llevaba a la selección de futbol por calles atestadas donde eran ovacionados en un mar de gente ataviada de amarillo y rojo, los colores de la bandera española.
- En tanto, el capitán y portero del equipo, Iker Casillas, afirmó que la victoria significará que el nombre de España va a estar durante 4 años en lo más alto de todo el mundo.
Las multitudes atestaron las calles y rodearon el autobús, casi todos vistiendo los colores nacionales a lo largo de la ruta de cinco kilómetros por la que se trasladó el autobús y los jugadores saludaban y levantaban la Copa del Mundo por los aires.
Al final de la ruta, los bomberos mojaron con sus mangueras a los aficionados, debido a que la temperatura alcanzó los 36 grados Celsius (96 Farenheit).
Mientras el desfile avanzaba por la Gran Vía en el corazón de Madrid, aviones de combate españoles volaron por encima lanzando columnas de humo rojas y amarillas.
[/doap_box]
Los festejos en Madrid presentían una gran unidad nacional, pues en esa ciudad ese sentimiento se encuentra en su máximo nivel. Sin embargo, hubo ejemplos sorprendentes de apoyo de lugares inesperados, como la región autónoma de Cataluña, que desde hace mucho ha buscado una mayor autonomía, así como la región separatista vasca, donde cualquier asunto pro-español suele ser desdeñado.
La gran fiesta por las calles de Madrid llegó después de que la selección visitó el Palacio de la Zarzuela, que normalmente acoge asuntos de estado.
Sin embargo, los jugadores conversaron y bebieron con el rey Juan Carlos, quien dio abrazos a varios jugadores y le dio al técnico Vicente del Bosque algunos golpecitos en las mejillas y el pecho.
“Sois ejemplo de deportividad, nobleza, buen juego y trabajo en equipo”, dijo el rey Juan Carlos al saludar a los jugadores en el Palacio Real.
“Habéis hecho vibrar a todos los españoles, haciendo realidad nuestros sueños y proyectando el nombre de España en el mundo”, expresó Juan Carlos, según le agencia Europapress. “Éstos son los sentimientos que, como Rey, os traslado con el mayor de los abrazos, con toda mi gratitud y mi más afectuosa enhorabuena”.
El monarca, quien no viajó a Johannesburgo, sede de la final, porque se repone de una operación, manifestó: “Sois un ejemplo de espíritu de superación para las nuevas generaciones. Gracias campeones, en nombre de toda España y de todos los españoles. Gracias por vuestro ejemplo y por vuestro espíritu”.
El capitán Iker Casillas le entregó la Copa al rey para que las infantas pudiesen tocarla durante una sesión de fotos.
Poco después el equipo visitó al presidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero en el Palacio de la Moncloa, donde también fueron recibidos por algunos ministros y cientos de niños invitados para la ocasión.
“Han ganado por ser los mejores, por jugar en equipo, por jugar limpio. Y por esa buena actitud y saber estar en el campo y fuera del campo como muy buena gente”, declaró el gobernante, quien hizo una mención especial para Andrés Iniesta, autor del gol en la victoria 1-0 sobre Holanda en la final.
Señaló que Iniesta, tras meter el gol, “se acordó de un amigo que no esté entre nosotros”, Dani Jarque, jugador de Espanyol fallecido hace algunos meses. “No hay mejor referente (que Iniesta) para nuestra juventud que con orgullo viste la roja y defiende la bandera que ellos defienden, por su calidad personal y por su talento. Gracias por acordarte ayer de Dani en un día inolvidable para España”, expresó Zapatero.
Ver en la versión impresa las páginas: 3 B